¿Cómo visto mi terraza o balcón en primavera?

La primavera es uno de los más esenciales momentos del año para los amantes de la jardinería. No en vano se trata del preciso instante en el que muchos de nosotros tenemos que dejar de lado otras actividades tediosas de la rutina para centrarnos en lo que amamos, y dedicarnos al cultivo o preparación del terreno de algunas de nuestras especies de plantas o árboles preferidos.

En efecto, la primavera es el espacio ideal para vestir nuestras terrazas o balcones. Ahora bien, aunque existen muchas consideraciones a tener en cuenta cuando hablamos de vestir un jardín, particularmente nosotros queremos hacer hincapié en la cuestión de las terrazas y los balcones, sitios que antes eran completamente descartados para la práctica de la jardinería, pero que con el paso del tiempo han servido para que ciudades abarrotadas de cemento encuentren la luz del verde entre sus edificaciones.

Jardín y terraza en primavera 2

La iluminación, clave

Entre todos los elementos que harán que nuestra terraza o balcón de una imagen u otra totalmente opuesta, la iluminación es uno de los principales. Al respecto podemos decir que existen recursos muy bueno, como por ejemplo las velas, o también los faroles, que se adaptan a cualquier tipo de espacio, y que hacen que la vista se pose en los espacios que nos interesan más por su belleza, y se aleje de otros.

El suelo, condición para disfrutarlos

Desde luego, más allá de la iluminación que nos afecta desde antes de acceder a la terraza o jardín, el caso es que cuando estamos en ellos, el suelo resulta fundamental para que eleve nuestro espíritu. Por eso, la recomendación es seguir las tendencias actuales y apostar o bien por el césped artificial, si quieres una vista más natural, o por qué no por los suelos de madera que se hacen especialmente para estos casos.

Más contenidos recomendados:
Cómo asegurar el riego en nuestra ausencia

Jardín y terraza en primavera 1

El mobiliario

Finalmente, el mobiliario resulta fundamental. Si ya hemos hablado de lo que nos atrae a la terraza o balcón, de lo que nos hace ir hacia ellos, no es menos lo que nos detiene en aquellos espacios. Por eso, lo ideal es que existan bancos o mobiliarios, fijos o movibles, en los que varias personas puedan sentirse cómodas y pasar una velada disfrutando de las instalaciones, y de ese verde improvisado.