Piedras decoradas, un detalle diferentes

En ocasiones con elementos que ya tenemos en la casa podremos darle algún detalle distinto al jardín, en esta oportunidad te enseñaremos a pintar o cambiarle el aspecto a esas grandes piedras que tienes arrumbadas, permitiendo obtener piezas de arte única y muy originales.

Las piedras decoradas son fáciles de preparar, los necesitarás un poco de buen gusto, colores y alegría. Mediante este tipo de piedras conseguirás una decoración única en el jardín, además de poder pasar un buen rato realizando una divertida y original manualidad.

Piedras decoradas
Fuente: Lon & Queta

La ventaja es que no encontrarás dos piedras que sean idénticas, lo que ayudará a que tengas miles, millones de opciones en base a su tamaño, forma y color. Si bien existe la posibilidad de comprarlas en algún vivero también podrás conseguirlas en un río cercano. Si tienes niños podrás realizar el trabajo junto a ellos.

En primer lugar deberás limpiar muy bien las piedras, dejarlas secar muy bien al sol. El paso siguiente es pintarlas con algún producto resistente al agua en un tono que dependerá de lo que quieras pintar. Entre las opciones que se nos ocurre está el hecho de pintar una mariquita, en ese caso la base será blanca y también necesitarás tonos negro y rojo. Es importante que recuerdes que como son piezas que se encontrarán al exterior se podrán ir desgastando, generando que con el paso del tiempo necesite un retoque en la pintura.

También puedes pintar formando una forma de caracol, usando colores en distintas gamas de marrones. Podrás pintar imitando diferentes elementos de la naturaleza con tonos similares. Una manera de enseñarles a los niños los elementos, animalitos y vegetales que muchas veces vemos en el jardín.

Si tienes una piedra con un tamaño más grande con una forma algo triangular anímate a crear una casita de jardín. A los niños les encantará crearla, inventa junto a ellos una historia de hadas, gnomos o animalitos que vivirán en ella por las noche.