¿Cómo es un jardín de Shakespeare?

Aunque pocas personas lo sepan, William Shakespeare era un gran amante de la jardinería, y ésta es una de las principales causas por las cuales podemos encontrar que en algunas partes del mundo, se hayan desarrollado los denominados “jardines de Shakespeare”. Por eso, vamos a repasar a continuación cuáles son sus principales características, y todos los detalles que le diferencian de otros semejantes.

Lo primero que debemos tener en cuenta cuando hablamos de un “jardín de Shakespeare”, es que se llama así a aquel que está basado en un jardín temático, por lo que se cultivan las plantas que se encuentran presentes en las distintas obras del renombrado autor. Normalmente, podemos encontrarnos en el Reino Unido y antiguas colonias, como los Estados Unidos, donde se los han levantado en parques y plazas.

jardín de Shakespeare

Otra curiosidad que suelen tener este tipo de jardines asociados a Shakespeare, es que en los mismos se encuentran las placas en las que podemos hallar la información con respecto a la cita del autor en la que se mencionan las plantas que se hallan formando parte. Es decir, una serie de características llamativas que hacen que se diferencien de todos los demás del mundo.

Luego, también es cierto que en la gran mayoría de los ejemplares de los jardines de Shakespeare podemos hallar también los clásicos pasillos y bancos que forman parte de la leyenda de muchas de las obras del autor. En los más antiguos además es posible observar bustos o estatuas que hacen referencia a él mismo.

El amor de Shakespeare por la jardinería

Como decíamos al comienzo del artículo, no podemos dejar de considerar que Shakespeare fue un gran amante de la jardinería, aunque es cierto que durante su tiempo de vida en Londres no tuvo demasiadas posibilidades de demostrarlo. Por eso, justamente, es que lo plagaba tanto en sus obras.