Cómo limpiar el estanque del jardín

Si tenemos un estanque en el jardín, y hace bastante tiempo que no lo limpiamos, conviene que tomemos conciencia del mal que podemos causar a los peces que allí habiten, o a las mismas plantas del ecosistema que se ha formado, tomemos un fin de semana completo, y no pongamos manos a la obra para mejorar la situación de todos, incluidos los miembros de la familia que quieran disfrutar del jardín bello.

Para ello, tenemos que acometer una limpieza profunda del jardín, que consistirá en primer término en desarmar todo el estanque, aunque para ello antes tenemos que tener listos varios recipientes, a fin de poder arrojar los peces que tengamos en su interior. Además, cada recipiente debe tener un filtro de esponja accionado por aireador, y todos los días se debe renovar el 20% del agua total del recipiente y colocar nueva, sin cloro. De la misma forma, debemos contar con recipientes para poner las plantas, sin olvidar en este caso los sustratos.

Una vez que hayamos quitado del sitio a todos los seres vivos que podían sentirse afectados por la limpieza del estanque, lo que vamos a hacer es sacar todas las plantas flotantes, vaciar la mitad del estanque, y guardar aproximadamente unos 50 litros en algún otro recipiente, antes de terminar de quitar todo el agua del estanque, quitando el sustrato recién en este momento.

Entonces, cuando el estanque esté completamente vacío, podemos proceder a cambiar algunos aspectos de su funcionamiento, reparar roturas y demás condiciones que vayan a mejorar la vida de los animales en su interior, y que nos ayuden a tener un mantenimiento más espaciado y sencillo a nosotros.

Cuando el estanque esté a punto para ser llenado nuevamente, vamos a colocar el sustrato en primer término. Luego, ponemos algunas plantas, los 50 litros de agua que habíamos reservado, y finalmente llenamos el estanque. Para pasar los peces aún habrá que esperar unos cinco días, en los que se produce el proceso que se conoce como “maduración” del estanque.