¿Cómo estar seguro de comprar plantas sanas?

Cuando pensamos en nuestro jardín, una de las claves para que se vea bello, y realmente lo esté, tiene que ver con la salud de las plantas. Claro, aunque existen casos en los que las recibimos como herencia en nuestra nueva casa, también muchas personas conforman sus propios jardines, y son las encargadas de comprar las plantas que van a vestirlos. Para ellas, aquí van algunos consejos a la hora de comprar plantas sanas, que no debes perder de vista.

En concreto, cuando vayas a comprar una planta para tu jardín y quieras asegurarte de que se encuentre en perfecto estado de salud, lo primero que deberás revisar son las raíces. Las mismas, cuando están en buen estado presentan algunas características muy marcadas, como por ejemplo color claro, ser bien abundantes, y que se encuentren bien enraizadas, como se suele decir.

Comprar plantas sanas

Pero más allá de eso, también existen algunas particularidades recomendadas con las hojas y los tallos que poseen sus propias reglas para conocer su salud. En cuanto a este aspecto, conviene que ni tallos ni hojas tengan manchas de colores, y muchos menos que las compremos si observamos que poseen insectos o agujeros de cualquier tipo. En esos casos, la planta está siendo atacada por una plaga, o bien podría estar enferma.

Luego, más a modo de consejo general que específico, también es cierto que ahora que el invierno acaba de irse, estamos en presencia de la mejor época del año para comprar plantas. Sucede que si las adquirimos con las temperaturas bajas, podemos encontrarnos con que la calefacción de los ambientes de casa no las dejen crecer bien, y es algo que conviene evitar pues luego recuperarlas es francamente complicado.

Finalmente, tienes que considerar que muchos espacios de la casa cuentan con sus propias plantas recomendables. Así, podemos decir que para la entrada o el living de nuestro hogar se aconsejan sobre todo las topiarias, heliconias o pequeños setos, y para las zonas de estadía, como el comedor, es mejor buscar algunas que no necesiten demasiada tierra, ni sumen muchos desperdicios.