Cuidados de los bulbos fuera de la tierra

Si tenemos en nuestro jardín algunas especies como tulipanes o narcisos, que ya se encuentran florecidos, y vemos que ya tenemos que comenzar a pensar en la próxima temporada de florecimiento, no podemos dejar de tener en cuenta algunos de los principales cuidados que se le deben brindar a los bulbos para que ofrezcan un excelente rendimiento y resultados.

Por ejemplo, una de las cosas a tener siempre en cuenta es que debemos esperar a que la parte aérea de nuestros bulbos, es decir, las hojas y ramificaciones, se sequen completamente. Justamente ese es el momento adecuado para poder comenzar a desenterrar los bulbos para guardarlos, y que de esa forma las heladas que los inviernos traen en algunas partes del mundo no los afecten demasiado.

Hay que destacar además que este procedimiento para el desentierro de los bulbos tiene que llevarse a cabo casi de forma obligatoria, con sumo cuidado. Esto se debe a que si lo realizamos sin él, podemos correr el riesgo de dañar los bulbos en su forma exterior, lo que dificultará indudablemente su existencia futura. Nosotros recomendamos, en este sentido, que si el bulbo se encuentra plantado en un jardín, utilicemos una pequeña azadilla para manipularlo.

Ahora bien, muchas veces no podemos utilizar este elemento si es que el bulbo se encuentra enterrado en una maceta, de modo que estamos ante un proceso bastante más simple. Lo único que tenemos que hacer es voltear la maceta, de modo que podemos sacar los bulbos de dentro de la tierra fácilmente. Una vez que retiramos la tierra, entonces, los limpiamos con abundante agua si fuera necesario, y los dejamos que se sequen en algún lugar sin humedad.

Cuando los bulbos estén secos y limpios, lo que debemos hacer es etiquetarlos, referenciando de este modo al proceso mediante el cual les adjuntamos un nombre o alguna indicación mediante la cual sepamos concretamente de que planta se trata, para evitar inconvenientes en el futuro.