Cuidados de la lavanda: cultivo, riego y mantenimiento

La lavanda es una de las principales plantas, mejor dicho arbustos, que se buscan cuando alguien quiere tener un jardín colorido y funcional en su casa, ya que no solo tienen un color realmente atractivo, sino que demás poseen un aroma que alegrará a quien se acerque a ella. Incluso, se trata de una especie que tiene numerosas propiedades medicinales, y por ese motivo queremos enseñarte cuáles son los principales cuidados de la lavanda, acerca de su cultivo, riego y mantenimiento.

Primeros cuidados de la lavanda

Por supuesto, el primero de los cuidados de la lavanda tiene que ver con el cultivo, y si bien se trata de una especie de gran fortaleza, siempre se va a adaptar mejor a algunos suelos específicos, entre los que podemos mencionar los sustratos sueltos, calcáreos, arenosos, secos y con materia orgánica. Del mismo modo necesitaremos un buen drenaje en ese suelo, ya que la abundancia de agua daña a la lavanda, por lo que no se la recomienda para zonas con demasiadas lluvias.

Fuente: Todas somos reinas
Fuente: Todas somos reinas

Una vez que la lavanda esté creciendo en nuestro jardín, el siguiente paso será proveerle un riego acorde a sus necesidades, y los especialistas en cuidados de la lavanda aconsejan especialmente no dotarla de demasiada agua. En efecto, con regarla una vez por semana puede ser suficiente, y si la hemos colocado en macetas, podríamos duplicar esa cantidad durante la temporada de verano únicamente, pero no mucho más.

Posteriormente, como parte de los cuidados de la lavanda en términos generales caemos en el mantenimiento que le hace falta a esta especie, sobre todo relacionados con evitar la estadía de malas hierbas alrededor de ella. Además, conviene que luego de cosechar las flores removamos un poco la tierra, como así también en invierno, para airear y mullir el terreno.

Y por último tenemos la poda, sobre la que hay que manifestar especialmente que se recomienda recortarle unos 20 centímetros a la lavanda luego de producida la floración, lo que generará que vuelva a desarrollarse de forma sana y fuerte, logrando que siempre tengamos a disposición su mejor aspecto visual posible.

¿Has cultivado alguna vez lavanda en tu casa? ¿Cómo ha sido tu experiencia?