Cuidados de la Mimosa

Si pensamos en plantas interesantes para nuestro jardín, una de las que nunca podemos dejar de tener en cuenta es la denominada Mimosa, una muy buena alternativa a las especies más comunes que se pueden observar, ya que proviene directamente desde Australia, y se trata de una serie de ejemplares que pueden llegar hasta los 30 metros de altura en sus orígenes, pero que por las características del suelo español no suelen superar los 10 metros.

Una de las características que podemos mencionar luego de esta especie de árboles tiene que ver directamente con que aguanta fríos de hasta los 0º C, por lo que es perfecta para las zonas más frías del país. Por lo demás, una vez que hayas cultivado tu ejemplar, te recomendamos que definas el sitio en el que se establecerá el resto de su vida, ya que su crecimiento es verdaderamente rápido.

Luego, una de las cualidades más salientes de la Mimosa tiene que ver con sus flores, las cuales destacan a simple vista por su increíble color amarillo, pero además por divirse las mismas en una especie de pequeños glomérulos. De hecho, son tan bellas que se las suele utilizar para arreglos de todo tipo en floristería.

Otro aspecto a considerar cuando hablamos de esta especie está directamente relacionado con la poda. Conviene, en este sentido, que podemos la planta lo antes posible, a fin de darle una forma, ya que tiene a volverse algo desordenada con el correr del tiempo. En estos casos, se recomienda cortarle las ramas con flores, por lo que también se lucirá más la belleza del propio árbol.

En cuanto a la reproducción de la Mimosa, en tanto, tampoco podemos dejar de lado que se reproduce directamente por semillas, y por acodo, aunque la verdad es que nosotros aconsejamos buscar un ejemplar ya un poco crecido, para asegurarnos de que no perecerá en sus primeros meses de vida.