Cuidados del Brezo

El Brezo es una planta muy recomendable para los jardines, tanto para las macetas como para la tierra de suelo, aunque son más comunes en este último caso. Sin embargo, como sucede con la mayoría de las especies, existen ciertos cuidados que debemos tener en cuenta para ofrecerles la mejor calidad de vida posible, como vamos a registrar mediante las diferentes situaciones analizadas a continuación.

Por ejemplo, como en la mayoría de las plantas, uno de los elementos claves a cuidar en torno al Brezo tiene que ver con el abono. Al respecto, nosotros recomendamos siempre añadir una buena cantidad de abono orgánico a comienzos de la estación de la primavera, además de hacerlo, si también fuera necesario, a finales del verano.

El riego es otro elemento a tener en cuenta en estos casos. Lo que conviene siempre, de hecho, es mantener el sustrato fresco y húmedo, así que deberíamos regarlo una vez cada dos días, día por medio. En cuanto a la luz, del mismo modo, se trata de una especie que necesariamente requiere de luz, pero evitando todo lo posible que los rayos de sol la golpeen directamente, lo que podría causarle graves daños.

Sobre la temperatura también tenemos recomendaciones, y en este caso son interesantes, ya que al tratarse de una planta que presenta una resistencia realmente buena a la vida en el exterior, no debemos tener muchas preocupaciones, y lo mismo con el viento y las heladas. La poda, sin embargo, sí requiere de que estemos atentos, ya que deben ser podadas, inmediata e indefectiblemente, luego de florecer.

Si hablamos del sustrato del Brezo, en tanto, debemos considerar que esta planta se desarrolla mejor cuando cuenta con un suelo no calcáreos y ricos en humus, siempre que el mismo se mantenga húmedo mediante el riego, claro. Finalmente, sobre la floración, que se produce entre los meses de diciembre a mayo, debemos considerar que en climas más cálidos este periodo puede alargarse durante casi todo el año, así que debemos estar atentos por la poda.