Cuidados de las plantas de interior

Para plantas en maceta: si tenemos nuestras plantas de interior en macetas, debemos estar atentos primeros a que las mismas no sean de plástico, como se las vende por lo general, y en esos, cambiarlas a alguna de cerámica, ya que su carácter poroso permite una mejor y más saludable respiración de las raíces, y nos permite no tener que regarlas de una forma tan constante. Incluso, cuanto antes trasplantes la planta luego de comprarla, mejor para ella.

La iluminación: la mayor parte de los problemas que tienen las plantas de interior están relacionados con este aspecto. Esto es porque si bien todos sabemos que la luz es esencial para la buena salud de las mismas, pocos tenemos el cuidado de dejarlas cerca de las ventanas. De hecho, si están a dos metros de la misma, estarán recibiendo apenas un cuarto de la luz que necesitan, por lo que morirán rápidamente.

El calor: otro de los elementos interesantes que pueden determinar, o no, un buen resultado con nuestras plantas. Se recomienda en estos casos buscar una temperatura promedio de 18º C, por lo que conviene alejarlas siempre de los centros de calefacción, pero en habitaciones calefaccionadas en el invierno.

El riego: al contrario de lo que muchos pueden llegar a pensar, en estos casos recomendamos apostar por la falta de regadío que por el exceso de agua. De hecho, la ausencia de un poco de agua, que no su falta total, se soluciona en un par de días, mientras que el agua de más que absorba la planta puede llegar a matarla en cuestión de horas, y es muy difícil llevarla de vuelta a su tamaño original.

La humedad: finalmente, la humedad que existen en el aire que respiran las plantas de interior también es fundamental, y por lo general, debe ser de entre el 70% y el 90% para evitar que tengan problemas en este sentido. Si las extremidades se secan o oscurecen, recomendamos pulverizar regularmente el follaje de las plantas con la ayuda de un vaporizador.