La Dama de Noche

La Dama de Noche es una de las plantas más bellas que podemos llegar a conseguir para nuestro jardín. Sin embargo, sucede muchas veces que las personas que la obtienen no disponen luego de los cuidados necesarios para que esta especie se acople al sitio donde ha sido cultivada, bien muriendo al poco tiempo el ejemplar, o nunca sacándole todo el provecho que hubiera sido posible de otra forma.

Por eso, se deben tener en cuenta algunos de los principales cuidados de la Dama de Noche, los cuales comenzaremos a repasar diciendo que se trata de una planta que tiene una excelente adaptación a los suelos, aunque se presta un poco más a aquellos que tiene un PH más ácido, por su propia composición química.

De la misma forma, otro de los elementos sobre los cuales deberemos estar atentos a la hora de intentar cultivar una Dama de Noche tiene que ver con que el suelo tenga un buen drenaje, ya que por lo general, esta planta va a necesitar ser regada una vez cada dos días, y sólo se tiene que aumentar esta proporción en el caso de que vivamos en una zona donde el verano sea demasiado árido, considerando siempre que el exceso de agua podría afectar sus hojas.

Además, es interesante saber que la Dama de Noche es una planta de una única estación, de modo que siempre es conveniente que, como parte de los cuidados que le ofrecemos, estemos atentos a la posibilidad de agregarle algunos nutrientes extra, tanto para la tierra donde se encuentran, como a la hora de pensar en la floración de la planta.

Finalmente, cuando comiencen a aparecer las primeras flores, algo que suele ocurrir en las dos últimas semanas de mayo, tendremos que realizar una poda generosa que asegure su esplendor hasta el final del verano, sin olvidar nunca de que aunque esta planta es denominada “la reina de la noche”, se trata de una de las que menor cantidad de cuidados requiere para su conservación.