Decorar las paredes del jardín

Por muy decorado que tengamos el jardín en sí mismo, es decir, el césped y sus alrededores, con plantas de colores, todo a alturas prudenciales, y determinado de forma que sea agradable a la vista, veremos que si las paredes del mismo espacio se encuentran desoladas, sucias, y hasta dejadas, pueden echar a perder todo el trabajo que llevamos a cabo sobre las especies del suelo, por lo que a continuación, traemos algunos interesantes consejos para decorar estos muros.

Por ejemplo, entre las especies de plantas trepadoras que pueden ayudarte a mejorar tu jardín desde las paredes, podemos mencionar las clemátides, perfectas para este fin, porque tienden a desarrollar una floración bastante generosa, de modo que pueden tapar los huecos y demás imperfecciones que tengan las paredes, y para sobrevivir únicamente requieren que agreguemos un media sombra, y que el sustrato se mantenga fresco, con riego ocasionales.

Debes considerar en este último caso, que si quieres un desarrollo adecuado de las trepadoras, conviene que les apliques un sustrato propicio para cultivar especies, es decir, posiblemente, aquel que viene preparado de fábrica para funcionar de éste modo. Esto tiene que ver con que, por lo general, los suelos que se hallan cerca de los muros son secos, ya que el cemento tiende a absorber la humedad de la zona.

Sin embargo, si ya has tenido experiencias, y no demasiado buenas con las clemátides, podemos también recomendarte la glicina, que suele crecer con suma rapidez, desprendiendo a su paso distintas flores colgantes, las cuales son realmente bellas, e incluso, sus tallos tienen tendencia a enroscarse de nuevas estructuras que se acercan a sus ramas, por lo que terminarán inundando todas las paredes en cuestión de meses.

Otro de los procedimientos interesantes mediante los cuales podemos decorar las paredes del jardín tiene que ver con los aires que suelen tomar los espacios andaluces. De hecho, allí es común colocar desde tiestos hasta macetas colgantes para evitar que se repitan los colores monótonos de las paredes, y en estos casos, recomendamos especies como por ejemplo gitanillas, lobelias, fucsias, geranios o begonias, que se adaptan rápidamente a éstos sitios, además de que en primavera es mejor colocarlas, porque tienen a estar más dispuestas al florecimiento.