Deficiencias y excesos de abono

falta de abono

Vamos a repasar algunos de los cuidados básicos que tienen que ver con el abono, en este sentido partiendo de algunas de las preguntas más comunes que creemos que pueden llegar a tener ustedes, los usuarios. Lo primero, claro, es decir que siempre preferible abonar de menos que de más, más que nada porque es mucho más sencillo agregar más abono tras el error que tener que quitarlo si nos hemos sobrepasado.

Un claro síntoma de que nos hemos sobrepasado, por otro lado, tiene que ver con la posibilidad de que aparezcan manchas marrones en las hojas o quemaduras en los bordes. Incluso, aunque pocas personas lo tienen en cuenta, es un hecho que la fertilización debe ser más cuidada en macetas que en el suelo.

En cuanto a las problemáticas más comunes de las plantas en este tipo de situaciones, nos encontramos por ejemplo con una serie de deficiencias en cuanto a la cantidad de nitrógeno que forma parte de la planta. Cuando se produce esta problemática, la primera consecuencia tiene que ver con un crecimiento lento y color verde amarillento pálido evidente en las hojas más antiguas del ejemplar.

También, a tener en cuenta más que nada los principiantes, que cuando el suelo es bueno no hace falta abusar de los fertilizantes, y por eso siempre que tengas dudas conviene llevar una muestra a tu jardinero de confianza para que él mismo te indique qué le está haciendo falta, y qué no, a esa tierra. Así será más sencillo que puedas trabajar posteriormente en el abono y los fertilizantes.

Finalmente, un elemento no menor a tener en cuenta está relacionado de modo directo con las particularidades de cada planta, y al respecto queremos destacar que algunas, como por ejemplo las camelias, rododendro, azalea, gardenia o brezo, pueden necesitar un sustrato especial para plantas acidófilas.