¿Cómo era la jardinería durante el Barroco?

El Barroco ha sido una de las eras más importantes de la humanidad, y aunque normalmente todos los análisis suelen hacerse en relación con la pintura y el arte, en esta ocasión en Cuidatujardin.com no podemos dejar de destacar los principales aspectos que por aquella época hacían a la jardinería, en qué se diferenciaban de los actuales, y por qué fueron fundamentales para la configuración que todos conocemos hoy de este tipo de actividad.

Lo primero que debemos destacar al respecto, es que según los registros que han quedado en la historia, la jardinería del Barroco se desarrolló en Europa durante el siglo XVII y hasta mediados del siglo XVIII. Claro, fueron los primeros momentos en la historia en los que se comenzaron a ver las plantas como parte de la arquitectura y el urbanismo, un adelanto del uso que hoy les damos como parte del paisajismo.

Jardinería Barroco

El jardín francés

Entre las muchas formas que adoptó en el Barroco la jardinería, debemos decir que probablemente la muestra más acabada fue el denominado Jardín clásico, conocido también como Jardín francés por el origen que tiene. Entre sus principales características destacan algunas como la inclusión de un mayor porcentaje de zonas de césped, además de detalles ornamentales más bien pequeños. Los famosos Jardines de Versalles, diseñados por André Le Nôtre, son una muestra de ello.

Para el Barroco, los detalles eran fundamentales, y por eso no debe extrañarnos que fuera en esta época precisamente cuando comenzaran a aparecer muchos de los adornos que hoy forman parte del paisajismo del jardín, como por ejemplo las islas y las lagunas artificiales. Fue la primera época en la que se consideró el jardín como un sitio no sólo para observar, sino también para “vestir” la casa.

Diferencia de criterios y el jardín inglés

Por otro lado, no podemos dejar de tener en cuenta que con el paso del tiempo, existió una especie de diferencia de criterios entre los paisajistas del jardín en el Barroco. Mientras que algunos se inclinaban especialmente por una forma racional del jardín, otros apostaban en cambio por la naturaleza y su desarrollo salvaje, lo que en algunos sitios fue denominado jardín de paisaje, o jardín inglés, siendo dos corrientes que se mantienen vigentes incluso hoy en día.