La Ikebana

Entre todos los aspectos decorativos para nuestro jardín que hemos analizado en algún momento, como recientemente fue el caso de las kokedamas, no podíamos dejar de señalar tarde o temprano la Ikebana, como se denomina al arte japonés del arreglo floral, siendo también en algunos otros casos denominada como “kado” en algunos otros sitios, y que ahora es común en todo el mundo.

De hecho, si bien desde tiempos inmemoriales el ser humano ha utilizado flores para simbolizar todos los acontecimientos especiales de la vida, pocas técnicas han tenido el desarrollo a nivel mundial de la Ikebana, perfecta para la realización de nacimientos, bodas, funerales, conmemoración de victorias, ya que nos permite adoptar distintas formas a través de las plantas con flores.

En este sentido, tenemos que destacar que es tal la cantidad de personas que han realizado eventos relacionados a la Ikebana, que hoy es normal que en todo el mundo se desarrollan competiciones o certámenes para buscar a los expertos más avanzados en este tipo de trabajos, muchos de los cuales tienen sus propias empresas, y venden las mismas al público.

Además, no podemos dejar de señalar el importante aspecto espiritual que mantiene consigo las muestras de Ikebana, considerando que las antiguas civilizaciones japonesas, consideraban que en el momento de formar este tipo de trabajos, el silencio era condición indispensable para el éxito de las mismas.

En los últimos años, incluso, se han ido formando diferentes vertientes de la generación de elementos decorativos mediante Ikebana, algunas de las cuales comprenden ramas, hojas, frutos y semillas, y que en la mayoría de los casos, no obstante, se encuentran directamente relacionadas con la meditación.

Fuera de ello, lo interesante en esta parte del mundo, es que la cantidad y calidad de los repuestos formados mediante esta técnica, es cada vez mayor y su acceso se ha diversificado, por lo que todos podemos tenerlas en casa.

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