Mantenimiento de la piscina

Si en las últimas horas hablábamos de algunos aspectos importantes que deberás tener en cuenta siempre que quieras instalar tu propia piscina en tu casa, ahora vamos a mostrarte algunos consejos acerca de qué formas puedes considerar para asegurarte de sacarle el mayor provecho posible a estos espacios que hacen nuestros veranos más frescos, y nuestros hogares mucho más bellos.

Lo primero que debes saber, y adoptar casi como un modo de vida, es dejar la bomba funcionando todos los días en temporada de baño, más o menos entre las diez de la mañana y el atardecer. Pero hay casos excepcionales en los que también conviene que funcione de noche, precisamente, cuando estás tratando con algunos problemas de algas en ella.

Además, debes considerar siempre en estos casos, limpiar los filtros de arena una o dos veces por semana, y cuando la presión en el filtro haya subido por encima de los 1,3 Kg./cm², estarás listo para lavarla. Para estas situaciones, entonces, recomendamos el lavado a contracorriente, ya que permite expulsar todas las basuras que quedan en el desagüe.

También te recomendamos siempre que estés atento a la limpieza del canastillo, de la misma forma que la arena del filtro conviene que la cambiemos cada tres o cuatro años, de acuerdo al uso que le demos al mismo. Incluso, debes saber que el valor del pH del agua de la piscina debe estar comprendido entre 7,2 y 7,6, dado que en caso contrario tus hijos podrían presentar enrojecimiento de ojos a menudo.

El cloro es otro elemento importante en la conservación de la piscina, ya que nos permite mantener limpia el agua, totalmente cristalina. Además, te recomendamos controlar el nivel del cloro, especialmente en verano, al menos una vez por semana. Si la piscina es muy utilizada, o si llueve mucho, te aconsejamos duplicar la cantidad de cloro que utilizas.