Pérgolas para tu Jardín

Si tienes un jardín de cualquier estilo, incluso un jardín de estilo Zen o simplemente tienes en proyecto realizarlo, hoy te proponemos el uso de algunas pérgolas dentro los mismo.

En los últimos años los jardines japoneses se han convertido en grandes innovaciones estéticas que muchos occidentales deseamos tener en nuestros hogares. Ya sea por su atractivo, para favorecer la meditación o por estética, estos jardines japoneses son muy demandados.

Estos espacios se consideran necesarios para meditar y reflexionar, observando ciertos elementos de la naturaleza. La función de estos jardines es la de ser contemplados sin interactuar sobre ellos, tan solo observando, reflexionando y meditando.

Como ya sabemos dentro de estos espectaculares jardines suelen utilizarse elementos naturales muy variados como fuentes o riachuelos, cascadas de agua si te lo permite el espacio, algunos estanques, musgo, rocas, piedras, arena… pero de hace algún tiempo hasta ahora, a los jardines Zen se les incorpora un nuevo elemento, las pérgolas de jardín.

No es necesario instalar una para conseguir el mejor ambiente Zen, pero si es bastante práctico a la hora de meditar bajo la sombra, en vez de bajo el sol. Disfruta de tu entorno, aportando un poco de sombra en verano y dejando lucir el resto de jardín en invierno además podemos añadirles algún detalle oriental.

Además, podemos utilizar pérgolas en casi cualquier tipo de jardín, son elementos ideales para brindar un poco de sombra. Dentro de estos podemos comer, pasar el rato, leer y muchas más cosas. También podemos decorarlas con algunas plantas trepadoras, hiedras, plantas colgantes… etc.

Normalmente veremos muchas pérgolas para jardín realizadas en madera de pino, arce o madera maciza. Pero según lo que quieras invertir podremos encontrar pérgolas en multitud de materiales diferentes preparados para las condiciones exteriores.

Si te decides por una pérgola de madera recuerda aplicar siempre una capa de barniz. Esto lo haremos de vez en cuando en el tiempo para mantener su brillo y que no sufra desperfectos.