Salinidad en el cultivo de plantas en maceta

Plantas salinidad

Cuando pensamos en la posibilidad de cultivar una nueva planta, analizamos cientos de elementos, y claro, también hay muchos otros que quedan de lado. En este caso en particular queremos hablarte entonces de lo que sucede con la salinidad, y su influencia, dentro del cultivo de las plantas, pero no de cualquiera, sino de las que van a ser instaladas en macetas.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que la sanilidad, cuando es excesiva, se convierte en uno de los principales problemas que puede afrontar una planta a lo largo de su existencia. Normalmente, uno de los síntomas con los que podemos encontrarnos, tiene que ver con una especie de eflorescencias blancas de sal en su superficie.

Sin embargo, existen otras consecuencias igual de notables, que en este caso tienen que ver por ejemplo con que las plantas crecen menos de lo que deberían, además de que las hojas que se encuentran más cercanas a la tierra tienen un extraño color amarillo, y por qué no decirlo, que se pueden apreciar algunas quemaduras en los bordes de las hojas.

Una buena forma de saber hasta qué punto la sanilidad está afectando a nuestra planta, es tener a disposición, siempre que se puede, un medidor de salinidad para comprobar cada cierto tiempo el contenido de este elemento dentro de la tierra. Eso sí, ten en cuenta que conviene comprarlo cuando tenemos un jardín amplio, ya que su costo puede oscilar entre los 50 y los 100 euros, dependiendo de su calidad.

Por otro lado, ten en cuenta también que a las plantas recién compradas es conveniente hacerles un lavado de estas características la primera vez que se riegan, ya que pueden provenir de los viveros con demasiada sal encima. Incluso, cuando la planta está en una maceta, conviene ser de lo más medido con el abono, ya que allí puede producirse el exceso de sal antes mencionado.