6 claves para proteger tu piscina en invierno

Con el final del verano, la temporada de disfrutar de la piscina también llega a su fin. Es el momento de despedirse de ella hasta el próximo verano. Pero antes de eso, es importante llevar a cabo una serie de acciones que nos garantice su máxima protección y que la podamos utilizar sin problemas la próxima temporada. Para que este cuidado sea más sencillo, desde Leroy Merlin han compartido una serie de consejos que nos ayudarán a que la puesta en marcha el próximo verano sea más sencilla.

cuidar piscina en invierno

¿Vaciar o no la piscina?

Si la piscina es portátil, lo más recomendable es vaciarla para que la lona no sufra. Si es de obra, deberíamos dejar el agua todo el año para ahorrar la máxima posible. En este último caso, lo más importante es cuidarla durante todo el año, de igual forma que hacemos en verano.

La importancia de limpiar el fondo

Al acabar la época estival, el agua ha ido acumulando partículas y suciedades que hay que eliminar para que se conserve mejor. Lo más recomendable es utilizar un limpiafondos para evitar que queden restos de suciedad que alteren las propiedades del agua.

Hay dos tipos de máquinas para limpiar el fondo: los limpiafondos automáticos y los eléctricos. Los robots eléctricos cuentan con una bomba integrada que se conecta a la corriente para funcionar. Los manuales funcionan con una bomba de piscina y se deben conectar al sistema de circulación de esta.

Analiza el estado del agua

Aplica un invernador -producto para tratar el agua de la piscina mientras no se usa- para evitar el daño que causa en el agua la suciedad o las bacterias. Te recomendamos que tras realizar un primer tratamiento cuando acabe el verano, lo continúes a lo largo del otoño y del invierno.

Las condiciones climáticas, como lluvias, heladas, contaminación, o la temperatura condicionan la frecuencia con la que deberías hacer el tratamiento.

Protege con cobertores

Los protectores de invierno son otra de las medidas para la conservación de la piscina y sirven para ahorrar en tratamiento químico. Son también una medida de seguridad para que nadie se caiga dentro de la piscina. Hay que diferenciar los cobertores de verano a los de invierno, ya que los segundos son más resistentes para poder recoger los elementos que se caen.

Conserva el material

No solo es necesario tratar y conservar el agua correctamente, también es importante guardar el material de forma segura y que esté en un lugar protegido para que se conserve de la mejor manera posible.

Debes empezar por limpiar el depósito en el que esté colocada la depuradora. Protégelo para que no le afecten heladas, lluvias o nevadas. Guardar de manera ordenada los productos químicos y los de limpieza: limpiafondos, mangueras… hará que estos se conserven de forma adecuada y no pierdan sus propiedades. Y tampoco te olvides de limpiar y guardar los complementos de la piscina necesarios para disfrutar la próxima temporada: sombrillas, sillas, tumbonas. Deben estar protegidos de las inclemencias meteorológicas.

Pon en marcha la depuradora

La depuradora de piscina es el elemento principal del sistema de filtración. Purifica el agua a través de la retención de impurezas. Antes de usarla, debes asegurarte de que su motor está en buen estado y una vez llena la piscina, es recomendable tratar el filtro con productos de limpieza y desinfección.

Llevando a cabo estas acciones que hemos comentado, os estaréis garantizando poder disfrutar de una piscina en perfecto estado para cuando llegue el próximo verano.

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