Características del jardín persa

Si ayer hablábamos del “jardín de Shakespeare” y a muchos de nuestros lectores les llamó la atención la historia acerca del autor y la jardinería, en este caso tampoco queremos dejar de destacar lo que sucede con otro de los tipos de jardines más famosos del mundo. Estamos hablando de lo que pasó con el denominado jardín persa, que es uno de los que más se vienen poniendo de moda a partir de los últimos tiempos.

Lo primero que debemos decir al respecto de este tipo de jardines, es que su nombre tiene que ver directamente con la tradición al respecto, y en elementos básicos, hay que pensar que hablamos de la concepción de todos aquellos jardines que tienen su origen en Persia, en el territorio que actualmente ocupa Irán. Claro, en muchos casos estos jardines no eran más que espacios cerrados.

Jardín persa

¿Para qué existían los jardines persas?

Si consideramos ya directamente el motivo por el cual existían los jardines persas, tenemos que pensar en que en muchos casos, habían sido diseñados para otorgar a las personas que los disfrutaran, la posibilidad de acceder a la paz espiritual, o también recreativa, ya que era común que se llevaran adelante reuniones de todo tipo con vecinos y amigos. En muchas culturas locales aún se considera que estos jardines son la clave para encontrar la paz del paraíso en la Tierra.

Características del jardín persa

Ahora bien, las características de los jardines persas pueden ser de lo más variadas, considerando que existen muchos tipos de ellos realmente diferentes entre sí. En algunos casos nos encontramos con jardines persas de lo más formales, mientras que en otros somos testigos de la gran informalidad de ellos. Aunque repiten elementos en común, los primeros se basan más en las estructuras armadas, y los segundos en las plantas.

Ya en cuanto a los elementos que hacen que el jardín persa sea diferente a los demás, debemos mencionar algunos como por ejemplo un pabellón central, además de un estanque, y la idea de que la vegetación tiene que ser continua para que funcione en su entorno.