Con el invierno a la vuelta de la esquina, los hogares ya contemplan la necesidad de encender la calefacción para hacer frente a las bajas temperaturas. Sin embargo, antes de proceder con esta acción, es fundamental evaluar el estado de la vivienda y ajustar los sistemas de climatización según las configuraciones específicas de cada área. Este enfoque no solo mejora el confort del hogar, sino que también ayuda a reducir el consumo energético.
En este contexto, LEROY MERLIN, una empresa experta en acondicionamiento y mejora del hogar, ha proporcionado un conjunto de cinco recomendaciones esenciales para preparar y gestionar adecuadamente el uso de la calefacción durante los meses más fríos.
Una de las sugerencias clave es revisar los radiadores antes de ponerlos en funcionamiento. Harry Hospitalier, director de Mercados Técnicos de LEROY MERLIN España, enfatiza la importancia de purgar los radiadores de agua para eliminar el aire acumulado, lo cual mejora notablemente su rendimiento. Además, recomienda verificar las válvulas y evitar colocar muebles o cortinas delante de estos dispositivos para no obstaculizar la distribución del calor. La incorporación de válvulas termostáticas inteligentes también se postula como una alternativa eficiente para el control independiente de cada estancia.
Otro aspecto crucial es evitar que el calor se escape por puertas y ventanas. Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE), entre el 25% y el 30% de las necesidades de calefacción pueden derivar de las pérdidas de calor a través de las ventanas. Soluciones como los burletes y el uso de cortinas o estores pueden mejorar el aislamiento sin requerir grandes obras. Para quienes buscan una mejora más sustancial, la instalación de ventanas de doble acristalamiento junto a sistemas de climatización eficientes como bombas de calor clase A+++ puede disminuir drásticamente el gasto energético.
Mantener una temperatura estable dentro del hogar, sin sufrir “golpes de calor”, se revela igualmente importante. Ajustar la calefacción a unos 21 ºC durante los periodos de ocupación es recomendable, ya que incrementos innecesarios pueden elevar el consumo energético en un 7% por cada grado adicional. Hospitalier sugiere el uso de termostatos programables que permitan adaptar las temperaturas a las necesidades diarias.
Programar la calefacción según el uso real del hogar es otra estrategia aconsejable. Encender la calefacción con 45-60 minutos de antelación a la llegada a casa, o simplemente reducirla a unos 15-16 ºC durante cortas ausencias, puede ser suficiente para garantizar el confort necesario al tiempo que se minimiza el gasto.
Finalmente, si se requiere renovar el sistema de calefacción, optar por soluciones modernas y eficientes puede resultar en un considerable ahorro energético. LEROY MERLIN ofrece emisores térmicos cerámicos ideales para mantener el calor durante largos periodos, así como bombas de calor que permiten climatizar el hogar tanto en invierno como en verano.
Preparar el hogar para el frío no implica necesariamente grandes inversiones o reformas. Actuaciones sencillas como sellar ventanas, programar la calefacción o revisar el estado de los radiadores pueden significar un importante ahorro energético, lo cual se traduce no solo en un menor impacto ambiental sino también en una reducción de las facturas del hogar. Para aquellos que desean optimizar aún más el confort y la eficiencia energética, LEROY MERLIN brinda soluciones integrales y servicios de asesoramiento adaptados a las necesidades específicas de cada vivienda.


