Consejos para el cultivo de la Albahaca

Albahaca jardín

Gastronomía y jardinería pueden tranquilamente combinarse a la perfección, sobre todo para aquellas personas amantes de los sabores originales, a quienes les gusta preparar exquisiteces cuya materia prima parte de su propio jardín o huerta.

De ahí que a continuación hablaremos sobre un tipo particular de planta que se usa actualmente para condimentar todo tipo de preparaciones, sean platos muy elaborados o simples ensaladas, tartas o incluso hasta empanadas y pastas.

¿A qué planta nos referimos? Específicamente a la albahaca, muy usada en la cocina para dar ese toque y ese sabor tan especial, que combinado con el tomate y de la mano de algún que otro trozo de queso convierte en excepcional a cualquier preparación.

La albahaca se trata de una planta aromática de duración anual, que puede llegar a alcanzar hasta medio metro de altura y cuyas hojas se caracterizan por ser de color verde lustroso, con forma oval, dentadas y de textura sedosa, que no tardan en desprender un agradable perfume desde el momento en que nace y se desarrolla.

Afortunadamente los cuidados no son muchos y el cultivo resulta muy sencillo, incluso para quienes se inician en el tema de la jardinería dado que puede partirse de semillas o esquejes que se siembran a finales de invierno o en macetas en un invernadero a principios o mediados de la primavera.

Se recomienda abonar el suelo antes de la siembra, empleando productos orgánicos y evitando el uso de fertilizantes para prevenir que éste llegue a las hojas de la planta y se vean dañadas.

En cuanto al riego lo ideal sería ofrecerle a la planta agua de manera frecuente, sin llegar a inundarla pero brindándole abundante cantidad diaria.

Al preferir el sol, es conveniente ubicar a la plata en una zona donde haya luz directa o a media sombra, asegurándonos de que las temperaturas sean más bien cálidas y cuidándola de las heladas.