Cultivar bonsái

El cultivo del bonsái se basa en antiguos conceptos, en su momento era considerado un importante regalo que hacían los nobles chinos a los embajadores nipones. Con el paso de los años los bonsái se fueron expandiendo por el mundo gracias al trabajo de los comerciantes.

Si quieres cultivar un bonsái requerirás de una maceta o recipiente pequeño que tenga cuatro patas, dejando la parte inferior al descubierto y dos agujeros que permitan el correcto drenaje. Los bonsai cuentan con diferentes valores, los ejemplares con tronco más grueso y con más forma de árbol son los más caros.

Dependiendo de su forma definiremos el estilo de cultivarlo. El moyogi o estilo erguido informal es el que más se aproxima al crecimiento espontáneo de la planta, es muy usado por quienes quieren cultivar hayas, arces y robles.

Cultivo del bonsai

El estilo en cascada y Kengai representa la resistencia contra la fuerza de la naturaleza. Entre este tipo encontramos las coníferas, azaleas, espino albar. El estilo inclinado o Shakn son las especies que tienen una ligera inclinación en su tronco y las ramas nacen sin ninguna continuidad.

El estilo erguido o el chokkan nos muestra árboles que se pueden adaptar facilmente, entre ellas encontramos a las coníferas, cuyo crecimiento es similar al crecimiento natural.

Para obtener buenos resultados debemos usar tierra universal que permita un buen drenaje, se debe mezclar con un poco de arena y gravilla para macetas.

Se emplean abonos desde marzo o octubre, salvo en el caso de las coníferas que empiezan a ser cuidado en el mes de febrero.

Deben regarse dos veces al día durante el verano y dos veces a la semana en el otoño y la primavera. El riego puede ser superficial o por inmersión en agua.

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