Cultivo del clavel, una bonita alternativa para tu jardín

El cultivo del clavel puede convertirse en una tarea muy gratificante, además de ser algo simple nos permite obtener bonitas flores que le darán a tu jardín un aspecto diferente, alegre y especial.

El clavel tiene el nombre científico de Dianthus caryophyllus. Pertenece a la familia Caryophyllaceae. Los expertos señalan que es una planta con origen en la cuenca mediterránea.

Cultivo del clavel
Fuente: Christian y Sergio Velasco

La especie está considerada como una planta perenne de base leñosa, si recibe los cuidados necesarios y está ubicado en un sitio apropiado puede alcanzar los 60 centímetros de altura. Además tiene la ventaja de florecer durante todo el año. Las flores tienen bonitos colores y una fuerte fragancia muy agradable.

A partir de las flores típicas se crearon muchos híbridos y variedades con flores dobles. Dentro de los tonos más comunes encontramos los rosados, blanco, salmón, rojo, amarillo y bicolores. Se aconseja colocarse a pleno sol. La temperatura óptima oscila entre los 22 y 24 grados y no debería estar a temperaturas inferiores a los 10 grados. De hecho los ceros grados pueden ocasionar la deformación de los pétalos y en los casos extremos la muerte de la planta.

El suelo tiene que ser poroso con un correcto drenaje para evitar que e encharque y sufra de asfixias. El suelo deberá tener un pH entre 6,5 y 7,5, requiere de un riego bajo pero constante. Los claveles necesitan de una alta necesidad nutritiva que se obtiene del abono.

El abonado deberá realizarse una vez por semana en la primavera y otra durante el verano. El resto del año se deberá abonar al menos una vez al mes.

Mediante el pinzamiento se conseguirá que la planta ramifique, así las flores tendrán un talle más largo. Cuanto más alto se realice el pinzado más flores se conseguirán, pero la calidad no estará garantizada.

El clavel se multiplica por semillas en la primavera, pero también por esquejes o por división. Cabe destacar que las semillas tardan en germina casi 3 semanas en los ambientes cálidos.