Los desechos orgánicos como abono

Si queremos ahorrar algo de dinero con el abono para nuestras plantas, que dicho sea de paso ya no es tan barato como antes, de seguro habrás escuchado a especialistas en la materia, o leído por ahí, que los desechos de comida pueden ser una muy buena alternativa. Sin embargo, ésto no quiere decir que sepas a ciencia cierta cuáles son recomendables y cuáles no, por lo que aquí vamos a repasarlos un poco.

Por ejemplo, la primera recomendación que podemos hacerte tiene que ver directamente con que caves algún pozo en el jardín, en lo posible alejado de las plantas para no interferir en el crecimiento de sus raíces, ni que se puedan llegar a morir si en alguna ocasión fallamos con los desechos que elegimos como abono, y también por qué no decirlo, para que tampoco queden los mismos a la vista.

Sin embargo, las dudas más grandes comienzan a la hora de pensar en qué tipo de basura es la que sirve realmente como abono, y cuáles son las que conviene dejar un poco de lado. La verdad es que este tema no es demasiado complicado, ya que básicamente los desechos que podemos llegar a usar tienen que ver con aquellos que son reutilizables, y más que nada naturales.

Por ejemplo, podemos mencionar los restos de verduras de la comida, cáscaras o pedazos de frutas, la yerba después de tomar el mate, la borra del café, el contenido de los saquitos de te, hojas y flores muertas del jardín, cáscaras de huevo, y demás, considerando siempre que cuanto antes los entierres mejor aún, ya que ayudarán más a las plantas que haya a su alrededor.

Una vez que has enterrado todos ellos, o al menos colocados en el pozo, conviene que los cubras con tierra incluso por demás, asegurándote de que los animales e insectos no se acerquen demasiado al lugar. Cada un par de meses lo vigilas, y aproximadamente al cabo de unos cuatro meses, estará todo listo para utilizarse.

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