El mantenimiento de la piscina sí importa: ¿Por qué utilizar un cobertor para piscinas?

Lejos de ser un elemento decorativo más, las piscinas precisan de un mantenimiento adecuado para que su uso no se vea comprometido a largo plazo.

Aunque limpiar piscinas a la vieja usanza es una opción como otra cualquiera, cada vez más personas están optando por utilizar cobertores de piscinas, ya que su uso evita la proliferación de algas y previene las caídas.

No obstante, no todo vale, puesto que la diferencia entre una lona cualquiera y un cobertor piscina de calidad se refleja en la durabilidad del material frente a la degradación del agua y los químicos y las inclemencias climáticas.

Por este motivo, vamos a explorar todo cuanto se debe saber sobre los cobertores de piscinas para que el mantenimiento de la piscina no sea solo una ilusión.

¿Qué es un cobertor de piscina?

Cuando se habla de un cobertor de piscina, efectivamente se hace mención a una cubierta o material aislante que permite preservar la piscina de las condiciones externas.

Los materiales pueden variar, pero su objetivo debe ser principalmente el de garantizar un mantenimiento óptimo que se adapte a las distintas estaciones del año.

Tipos de cobertores para piscinas

Considerando lo anterior, surge una limitación clásica de los cobertores y es que inevitablemente se produce una degradación de los materiales con motivo de las temperaturas extremas, caída de ramas, pisadas de mascota, etc.

Empresas punteras en la vanguardia de los cobertores de piscinas como es el caso de International Coverpool han tratado de suplir este problema por medio del desarrollo de lonas resistentes específicas para meses fríos y meses cálidos.

De este modo, mientras que para invierno se utilizarían cobertores de PVC, que mantienen las propiedades del agua y protegen la estructura de la piscina ante las inclemencias meteorológicas. En verano, se emplearían cobertores de burbujas a prueba del calor como sería su el caso de su llamativa línea elaborada con GeoBubble.

GeoBubble se trata de un material innovador que utiliza la potencialidad de las burbujas para preservar las piscinas y aumentar la temperatura del agua.

A diferencia de las burbujas tradicionales, que contaban con puntos delicados y zonas de tensión residual, GeoBubble se compone de dos burbujas unidas en una cintura central estructural, lo que implica una mayor resistencia a la radiación UV y al ataque de los químicos. Consecuentemente, las cubiertas para piscinas diseñadas con este material poseen una mayor vida útil, ya que al tener un mayor espesor no sufren el convencional desgaste de sus predecesoras.

El desarrollo de los materiales sigue vigente a día de hoy, habiéndose alcanzado hasta un 25% más de vida útil con respecto a hace una década, lo que trae consigo claros beneficios medioambientales en lo referente al ahorro de agua y a la disminución en el uso de productos químicos para el mantenimiento de las propiedades del agua.

Beneficios de utilizar un cobertor para piscina

El uso de un cobertor de piscina de calidad adaptado a las demandas externas trae consigo los siguientes beneficios:

  • Evita el proceso de evaporación
  • Reduce el uso de químicos para tratar el agua en un 35-60%
  • Preserva la temperatura del agua
  • Mantiene limpia la piscina
  • Actúa como elemento de seguridad frente a caídas
  • Contribuye al ahorro de agua

Así, la inversión en un cobertor de piscina supone un reembolso a medio y largo plazo, al garantizarse un adecuado mantenimiento de las piscinas y una reducción de los gastos asociados a los demás elementos para la preservación de la limpieza y propiedades del agua.

¿Y tú qué medidas usas para el mantenimiento de tu piscina? ¿Apostarías por un cobertor adaptado a las condiciones climáticas? ¿Habías oído hablar del famoso GeoBubble? ¡Cuéntanos tu opinión!

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