Helecho japonés: belleza fácil de mantener

Cuando pensamos en la jardinería, uno de los primeros países que se nos vienen a la mente de forma directa es Japón. De hecho, estos asiáticos desde los comienzos de los tiempos se han fijado en las plantas y los árboles, no sólo por su esencia natural, sino también aprovechándolos para la decoración y el paisajismo de los hogares. En este caso queremos hablar, entonces, de lo que sucede con el famoso helecho japonés.

Claro, resulta curioso en primera instancia entender que aunque este pequeño árbol se llama helecho japonés, en efecto no es originaria de Japón, y tampoco se trata de un helecho. El nombre lo lleva porque a simple vista, sus hojas son muy parecidas a las del original, e incluso, si te decides por él, verás con el paso del tiempo como se le termina pareciendo en muchísimos aspectos del crecimiento.

Helecho japonés

El árbol, que en la actualidad se encuentra sobre todo en la India y algunas zonas tropicales al este de África, posee unas dimensiones perfectas para ubicarlo en cualquier parte de nuestra casa, y si eres amante de la belleza relacionada a las plantas, es evidente que estarás en presencia de una de las mejores alternativas de mercado para la decoración de tu hogar.

Conocido también con el nombre botánico de Filicium decipiens, una de las grandes ventajas del helecho japonés es que crece de forma perfecta, muy proporcionada, por lo que da la sensación de que lo vamos podando cada algunas semanas, cuando en realidad no nos interesemos en ello. Eso sí, cuando lo plantes, te recomendamos que dejes espacio porque puede llegar a tener una dimensiones más grandes de las que uno acostumbra a observarle.

Por lo demás, algunas otras de sus características tienen que ver con que se trata de una planta perenne y tropical, así que el sol y la humedad no la dañan en lo más mínimo. Incluso, tiene pocas necesidades en relación al tipo de terreno donde lo ubicamos, aunque sí aconsejamos agregarle un poco de compost orgánico.