Sistemas de agua caliente sanitaria, cosas a tener en cuenta

Cuando hablamos de agua caliente sanitaria, nos estamos refiriendo a aquella agua que es destinada al consumo humano y que ha sido calentada, tal y como podemos ver en la Wikipedia. Esta agua es utilizada en baños, duchas, fregado de platos, lavadora o lavavajillas, entre otros muchos usos. Lo que no todo el mundo sabe, es que esta agua caliente sanitaria supone una cuarta parte del consumo energético de una vivienda media, lo que supone una importante parte de la factura de la luz. Son muchas las viviendas que cuentan con depósitos de agua conectados a placas solares que se encargan de calentar esa agua aprovechando los rayos del sol, lo que ayuda a reducir la factura de la luz. Ahora bien, ¿qué tipos de sistemas de agua caliente sanitaria nos podemos encontrar?

Tipos de sistemas de agua caliente sanitaria

En la práctica, nos podemos encontrar dos sistemas principales de agua caliente sanitaria. La elección de uno u otro dependerá del número de personas que vivan en la vivienda y del uso que se le vaya a dar. Veamos estos tipos

Sistemas de acumulación

Estos sistemas cuentan con un acumulador de agua que se encarga de tener caliente el agua para ser utilizada siempre que sea necesario. Son sistemas muy eficientes aunque tiene como desventaja que se necesita un lugar donde poder colocarlos.

Sistemas instantáneos

Los sistemas de agua caliente instantáneos se caracterizan porque calientan el agua en el mismo momento en el que esta es demandada. Es  el caso de los habituales calentadores de gas o eléctricos, o las calderas murales de calefacción y agua caliente (calderas mixtas). Son sistemas menos eficientes ya que hasta que el agua alcanza la temperatura adecuada, se desperdicia una cantidad considerable de agua y energía, una cantidad que varía dependiendo de la distancia que se encuentre la caldera de los puntos de consumo.

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Además de los dos anteriores, nos podemos encontrar un sistema mixto que cuenta con un depósito acumulador pero que también ofrece un sistema de producción de agua caliente instantánea.

Recomendaciones para un sistema de agua caliente eficiente

A la hora de sacar el máximo partido al sistema de agua caliente, es importante tener en cuenta algunas recomendaciones para ello. Veamos a continuación algunas de las más importantes.

  1. Es muy importante que los depósitos acumuladores y las tuberías de distribución de agua caliente estén bien aisladas para evitar cualquier tipo de pérdida térmica. Esto es muy importante en el caso de que estos depósitos estén colocados en el exterior.
  2. Se recomienda racionalizar el consumo del agua y no dejar los grifos abiertos cuando no se necesitan.
  3. A la hora del baño, es preferible ducharse que bañarse. Una ducha gasta hasta 4 veces menos agua que si llenamos una bañera.
  4. Los goteos y fugas de los grifos pueden suponer una pérdida de 100 litros de agua al mes, ¡evítalos!
  5. En nuestras duchas, podemos colocar cabezales de agua de bajo consumo. Gracias a ellos, gastaremos menos agua pero la ducha será igual de placentera.
  6. En el caso de ser posible, es recomendable colocar reductores de caudal en todos los grifos.
  7. Si todavía tienes grifos independientes para el agua fría y caliente, cámbialos por un único grifo monomando. Estos modelos evitan el derroche de agua.
  8. En la cisterna del baño, instala un mecanismo de doble pulsador o de descarga parcial. Te ayudará a ahorrar gran cantidad de agua.

Además de todo lo que hemos visto, ¿qué otros consejos darías para optimizar el consumo de agua sanitaria? Animaros y compartir con todos nosotros vuestros comentarios. ¡Os estamos esperando!