Aunque pocas personas lo sepan, William Shakespeare era un gran amante de la jardinería, y ésta es una de las principales causas por las cuales podemos encontrar que en algunas partes del mundo, se hayan desarrollado los denominados “jardines de Shakespeare”. Por eso, vamos a repasar a continuación cuáles son sus principales características, y todos los detalles que le diferencian de otros semejantes.
Lo primero que debemos tener en cuenta cuando hablamos de un “jardín de Shakespeare”, es que se llama así a aquel que está basado en un jardín temático, por lo que se cultivan las plantas que se encuentran presentes en las distintas obras del renombrado autor. Normalmente, podemos encontrarnos en el Reino Unido y antiguas colonias, como los Estados Unidos, donde se los han levantado en parques y plazas.