Los trucos para hacer de tu jardín un huerto para autoconsumo

La jardinería es la práctica de cultivar los jardines. Consiste en cultivar en espacios abiertos y cerrados (arriates), flores, árboles, hortalizas o verduras, ya sea por estética, por gusto o por alimentación, y donde el objetivo económico es algo secundario.

Es importante comenzar este texto con la definición de jardín porque mucha gente cree que los jardines tienen únicamente una función estética, cuando la realidad no es así. El jardín debe ser un lugar en el que relajarse y pasar un rato ameno, con buena estética, pero también con posibilidades añadidas, como por ejemplo que sirva de pequeño huerto para autoconsumo.

Desarrollando esta idea del jardín como espacio de pequeño huerto doméstico, os comentamos algunos cultivos fáciles que sirven para seguir introduciéndose en el mundo de la horticultura.

Estos cultivos tienen en común el hecho de que no se ven afectados gravemente por enfermedades y plagas, tienen ciclos cortos y se pueden cultivar durante prácticamente todo el año y son cultivos duros y de fácil manejo.

Cultivos fáciles para los recién iniciados en la horticultura y la jardinería

Las acelgas encabezan este pequeño ranking. Esta verdura de hoja verde ideal para ensaladas y platos de cuchara es un cultivo que no presenta problemas relacionados con la aparición de plagas y enfermedades. Se pueden cultivar durante todo el año, salvo en invierno, por las posibles heladas. Para suministrar a una familia, basta con una o dos plantas únicamente en el huerto.

Las lechugas comparten con las acelgas que se pueden cosechar por hojas y cultivar durante todo el año. Además, son de cultivo muy rápido, pues pasadas cinco o seis semanas desde el trasplante del semillero ya se pueden cosechar, de este modo no da tiempo a que le afecten las plagas. Con la lechuga hay que prestar especial atención en verano, pues si florecen antes de tiempo, la planta se amarga.

Los rábanos, al igual que las lechugas, se obtienen de manera rápida, pues pasadas cuatro semanas desde su siembra ya se pueden recoger. La recomendación con este cultivo es que cada dos semanas se siembre directamente sobre el sustrato en hileras, para garantizar una cosecha continua durante todo el año.

En el caso de los ajos, es bastante apropiado cultivarlos porque posee propiedades insecticidas que evita la aparición de plagas. Es un cultivo que requiere poco riego y su plantación es fácil. El mejor momento para plantar es en otoño, dando lugar a ajos tiernos en invierno y ajos secos cuando llega el inicio de la primavera o un poco antes.

Por último, la cebolla también tiene efecto repelente ante insectos. Sus raíces cortas hacen que no sea necesario un gran volumen de sustrato. Como punto a tener en cuenta, este cultivo necesita muchas horas de luz diarias.

Comentados los cultivos más cómodos para los que se inician en la horticultura, es también relevante comentar que para incrementar las cosechas, en ocasiones es adecuado echar mano de biofertilizantes, en el portal https://www.symborg.com/encontramos una amplia selección de estos productos, todos ellos testados y elaborados con el objetivo de maximizar resultados en la producción de vegetales.

Los consejos básicos para maximizar la producción del huerto en tu jardín

Acudir a cultivos resistentes y cómodos como los comentados no es el único paso a seguir para convertir del huerto del jardín una auténtica despensa de autoconsumo.

Una recomendación útil es crear un buen suelo, que sea rico en nutrientes y que retenga la humedad pero sin encharcarse. La clave de ello es adquirir un sustrato de calidad y buena cantidad de compost.

A esto debemos sumarle la siembra escalonada, que consiste en sembrar el mismo cultivo repetidas veces en un mismo año, algo que ya hemos visto que podemos hacer con acelgas, lechugas, rábanos y otras muchas hortalizas. Para sembrar de manera escalonada debemos en primer lugar utilizar semilleros y cuando los nuevos plantones estén listos, traspasarlos hasta el huerto cuando la anterior cosecha esté finalizando su ciclo vital.

Finalmente, es interesante adquirir conocimientos con la experiencia sobre la cosecha temprana y continua, de modo que optemos por variedades que vayan ofreciendo frutos de manera escalonada y así podamos ir recogiendo las hojas, raíces o frutos al tiempo que los vayamos necesitando.