Cómo convertir una botella de plástico en una maceta

La botella de plástico es un material muy reciclable. Puedes realizar muchas cosas con ellas o partes de ellas. En esta ocasión te propongo transformarla en una maceta, para cultivar todo lo que quieras ¿Qué te parece?

Son 6 pasos fáciles y sencillos. Con ellos lograrás una maceta sencilla. También te comento que puedes realizar muchos tipos de tiestos diferentes con distintos diseños. Aquí te dejo una maceta fácil de lograr. Cuando sepas los pasos puedes crear tantas como quieras. De esta manera puedes decorar cualquier parte de tu casa y tus rincones favoritos.

botellas
Fuente: Emma Craig

Cómo convertir una botella de plástico en una maceta

1. Preparar la botella. Utiliza un cuchillo, un cúter o unas tijeras para cortar la base de la botella. Haz el corte por la mitad más o menos. Eso sí, el recipiente ha de estar bien limpio.

2. Maceta colgante. Con cinta adhesiva cubre el borde que queda expuesto de la botella y después practica cuatro agujeros en este borde. Reparte los agujeros de manera que quede el mismo espacio entre ellos, aproximadamente. Ahora usa cuerda para atravesar estos agujeros. Es una idea para colgar la maceta del techo, si no la quieres de este estilo, puedes saltar este paso.

3. Aislar el recipiente. Para ello recorta una tira larga de papel de aluminio. Luego pega ésta en el borde interior del recipiente. De esta manera la maceta permanece aislada de la humedad.

4. Escoger las plantas adecuadas. ¿Qué quieres cultivar? ¿Hierbas aromáticas? ¿Verduras? Puedes utilizar la maceta para hacer casi todo tipo de cultivos, que no requieran otras macetas y cuidados especiales. Es una idea cultivar albahaca, cilantro, tomillo, romero… darán un toque llamativo y además aderezan el ambiente y tus platos culinarios, con su delicioso aroma y sabor. También puedes cultivar otro tipo de cosas como lechugas o tomates. Esto son solo algunas sugerencias.

5. Tierra para cultivar. Si ya sabes lo que vas a plantar, puedes escoger la tierra conveniente. Añade el sustrato en el interior de la botella. Procura no presionarla, solo deja caer dentro. Y realiza la siempre, el cultivo o planta tus flores favoritas cuidadosamente.

6. Ubicar la maceta. En este caso, si has hecho los agujeros puedes colgarla donde quieras. Si no los has hecho, puedes poner la botella de plástico, en una superficie lisa donde no se caiga. Incluso si le haces un par de agujeros en la base, para que el agua no se acumule, puedes ponerle un recipiente debajo.

Recuerda que cada planta tiene sus necesidades. Unas requieren de más sol que otras o más humedad. Otras pueden exigir más agua o al contrario. Pero tengas la planta que tengas, es una buena idea reciclar una botella de plástico para ello. ¿Qué te parece? ¿Qué otro tipo de tiesto has diseñado con este material?