¿Cómo cultivar sandías? ¡Aprender en un momento!

¿Te encantaría cultivar sandías? ¿y no sabes hacerlo? hoy te dejo los pasos a seguir para cultivar esta deliciosa fruta y así, poderla comer en verano. Si te encanta la fruta, seguramente la sandía no será uno de los postres que falte en épocas de calor, ya que su alto contenido en agua y ese peculiar sabor, refresca hasta las tardes más calurosas.

Cultivar sandías no es algo complicado, de hecho puedes hacerlo tanto en el suelo como en una maceta… todo va a depender del espacio del que dispongas. Si tienes un jardín, seguramente será mucho más sencillo el cultivo esta deliciosa fruta, no obstante la puedes cultivar en macetas, bien profundas.

De todas formas, para cultivar sandías, debes saber que hay que dejar espacio entre fruto y fruto ya que las vainas que saldrán, ocupan bastante espacio. Por el momento os dejo algunos pequeños consejos para aprender a cultivar esta deliciosa fruta. Teniendo claro que se pueden cultivar tanto en tierra o suelo, como en maceta, los pasos son los siguientes.

sandias

Buscar el lugar adecuado para plantar sandías; este espacio debe ser un sitio grande, soleado y espacioso (ya sea en terreno o en maceta) Además debes considerar el clima que hay en tu lugar de residencia, también si hay bajas o altas temperaturas, si da mucho o poco el sol o bien si vas a hacer uso de un invernadero particular.

Si el lugar escogido, para cultivar sandías, da más de 6 horas de sol diarias, es conveniente añadir algo para ofrecer sombra a las planta de la sandía… de no ser así, podrías pensar en cultivarlas en otro lugar, ya que no es bueno que les de demasiado el sol… sobretodo al comienzo del cultivo.

Una vez escogido el lugar, hay que preparar la tierra muy bien. Recuerda fertilizarla, de forma suave, nada de componentes fuertes. Es importante no dejar la tierra demasiado compacta, si no más bien suelta (en suelo y en maceta) Ahora bien, si vas a plantar en el suelo basta con crear un surco o un agujero en el mismo, luego añadir la semilla y listo. Si vas a plantar más semillas, recuerda el espacio que debes dejar para que las vainas no caigan unas sobre las otras, cuando crezcan.

Es importante, si vas a plantar en maceta, que ésta tenga un perfecto drenaje para que el agua y la humedad no se acumule en el tiesto y en las raíces de la planta. Para ello escoge tiestos de exterior, con agujeros en la parte de la base. Puedes añadir tantas semillas como quieras, siempre respetando que haya cierto espacio, eso sí cuando las esparzas luego presiona un poco la superficie de la tierra y listo.

Después de una semana o 10 días como mucho, verás las semillas germinar… un espectáculo maravilloso donde el proceso no debe quedarse sin humedad. Intenta regar la tierra, de forma que no se seque nunca… es muy importante que las sandías no se queden sin humedad. Si crecen malas hiervas arráncalas, ya que éstas retienen la humedad del riego (una idea es poner algo secante como la paja cerca de la planta) Cuando la planta haya florecido, el riego deberá ser menos seguido… cada tres días más o menos, pero siempre comprueba el estado de la tierra… si está húmeda, no la riegues.

foto: gertens