¿Cómo cultivar té e infusiones en tu jardín?

Tanto si tienes un inmenso jardín como si tan solo puedes permitirte unas macetas en la terraza, o incluso en el interior, cultivar té o infusiones no te resultará nada complicado. Se tratan de unas plantas que son fáciles de cuidar tanto en exterior como en interior y que podrás incluso tener en un bonito jardín vertical por falta de espacio. 

jadin vertical con plantas aromáticas

¿Qué plantas cultivar en un pequeño jardín de té e infusiones?

Hay plantas, como la del té, que se convierten en verdaderos árboles, por lo que habrá que tener cuidado con el espacio disponible. No obstante, también puedes optar por otras infusiones algo más prácticas de cultivar si no dispones de mucho espacio como el poleo, el jengibre, el diente de león, la cola de caballo, la pasionaria, la tila, la hierbabuena, la lavanda, la rosa de mosqueta, la bergamota, la mejorana, la manzanilla, el tomillo, las violetas, el romero… 

Lo importante es comenzar poco a poco con las hierbas que más nos gusten o favorezcan nuestra salud, e ir añadiendo a nuestro huerto otras a medida que van naciendo para que nuestro jardín de infusiones no se desborde.

¿Cómo cultivar té para consumirlo como infusión?

Como ya os comentábamos, la planta del té es la más complicada de sacar adelante, más aún si tenemos en cuenta que hasta los 3 años de cuidados y miramientos no podremos hacernos nuestro propio té.

La planta del té

La camellia sinensis es una planta de la familia de las camelias perenne que cuenta con dos variedades, la de Assam y la de China, así como otras tantas hibridaciones. La variedad de Assam es un árbol que puede llegar a los 18 metros de alto con hojas de hasta 35 centímetros y que se cultiva en climas tropicales. Sin embargo, si buscamos una planta más pequeña, lo mejor será optar por la variedad China que además de durar muchos más años, alcanza una altura máxima de 4 metros con hojas de hasta 5 cm y soporta temperaturas muy frías.

planta de té

Condiciones de crecimiento óptimo

Las zonas cálidas (10 – 30º), húmedas (pluviosidad anual de 2000 a 2250mm) y con cierta altitud (de 300 a 2000m sobre el nivel del mar) son las ideales para el crecimiento de la planta del té que ha de ser lento para que la calidad del té sea la adecuada. Es más, cuanto más altitud, el té tendrá un sabor más intenso. 

El cultivo del té paso a paso

La mejor forma de comenzar es conseguir una pequeña planta de té. De no ser posible, podemos optar por unos esquejes o bien semillas. Lo importante es cuidar especialmente la humedad. Plantaremos nuestros esquejes, planta o semillas en suelo arenoso y con suplementos fertilizantes (pudiendo optar por un suplemento orgánico de algas). Una buena forma de mantener la humedad es, además de regar con frecuencia, es añadirle musgo a su alrededor para favorecer el crecimiento saludable de la planta. 

A los 6 meses de cultivo la planta tendrá que tener unos 15-20 cm de altura, y pasados 2 años alcanzará el 1,5 m, momento en el que tendremos que podar nuestra planta hasta los 30 cm. Continuaremos podando cada semana para mantener más o menos esa altura y a los 3 años podremos comenzar a aprovechar sus hojas para hacer nuestras infusiones de té.

La recolección del té

Como ya hemos comentado, cultivar té es cuestión de paciencia, pero es totalmente posible en tu apartamento. Es más, pasados los 3 años indicados podremos comenzar a cosechar nuestro propio té, algo que se podrá hacer a lo largo de todo el año excepto en momentos en los que, por las condiciones meteorológicas frías, veamos que nuestra planta de té deja de crecer con brío. En esos momento, debemos de dejarla descansar.

La recolección del té ha de centrarse en los nuevos brotes. Cada tallo veremos que terminará en una yema que se convierte en un brote joven cubierto de una pelusa llamada yema terminal o pekoe. Lo que tendremos que retirar son estos nuevos brotes con un movimientos descendientes del dedo pulgar. Es más, según la calidad del té, existen distintos tipo de cosechas, la que toma la tema y una hoja (cosecha imperial), la que toma la yema y dos hojas (cosecha fina) o la que toma la yema y tres hojas (cosecha ordinaria).

¿Cómo cultivar otras infusiones?

Otras infusiones son mucho más fáciles de cultivar. El diente de león, el romero y la hierbabuena son una buena forma de comenzar tu propio jardín de hierbas e infusiones.

Diente de León

Se trata de una planta silvestre que más de una vez te habrás encontrado en el césped de un parque o en pleno campo, sin embargo, también es posible cultivarla en casa.

Para ello, prepara unos semilleros con tierra y pon las semillas a 3mm de profundidad dejando 4 cm entre una y otra. Trata de hacerlo entre mayo y junio pues es la mejor época del año para ello debido a la temperatura cálida pero no excesivamente calurosa.

Riega bien los semilleros y cuando veamos que la planta mide entre 10 y 15 cm la podemos trasplantar a una maceta definitiva que podremos poner tanto en zonas de luz directa como en semisombra.

A nivel de humedad es importante que durante el verano no pasemos más de 3 días sin regarla y que tratemos de abonarla dos veces al año.

Fuente:  Yon Mora
Fuente: Yon Mora

Romero

El romero es una planta muy agradecida y fácil de plantar que nos servirá tanto para infusiones como para condimentar nuestras comidas.

Aprovecha la primavera para sembrar semillas o hazte con un esqueje de unos 8 cm en verano. Se trata de una planta que se adapta a todas las temperaturas aunque prefiera climas cálidos y secos. Eso sí, la luz es imprescindible para su desarrollo y el riego ha de ser moderado sin encharcar nunca las raíces.

Lo mejor de esta planta es que no necesita de fertilizantes, como mucho una vez al año. Siendo el único cuidado que debes darle el de podarlo eliminando ramas envejecidas o secas.

romero
Fuente: Salva Moya

 

 

Hierbabuena

Lo idea es aprovechar los esquejes de otra planta y la primavera para que se de bien. Pon los esquejes en un vaso sumergido en agua y espera que aparezcan las raíces. En ese momento lo plantamos en la maceta, una grande porque se extenderá fácilmente.

Es importante que la planta no se encharque así que utilizaremos un buen sistema de drenaje. Además, la colocaremos en un sitio donde no le dé directamente el sol.

Fuente:  chispita_666
Fuente: chispita_666

En definitiva, los tés, infusiones y otras plantas medicinales pueden ser una buena opción para crear un bonito jardín que a la vez sea práctico y no requiera tantos cuidados como un pequeño huerto. Eso sí, otra opción más práctica, especialmente para el cultivo del té, donde tendrás que esperar unos cuantos años antes de poder degustarlo, es optar por comprar té orgánico en webs como Cafetearte.es.
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