Son muchas las personas que tienen la suerte de poder disfrutar de un gran jardín en su hogar pero que lo tienen desaprovechado, ya sea por falta de tiempo o por desconocimiento de cómo poder aprovecharlo al máximo. Una de las cosas que mejor funcionan para poder disfrutar de ese espacio exterior es instalando una pérgola metálica, un elemento muy funcional a la vez que decorativo. Ahora bien, ¿sabemos cómo hacer este tipo de pérgolas? Aunque pueda parecer complicado, la clave está en utilizar materiales de primera y herramientas adecuadas como pueden ser el soldador de hilo, taladro, martillo o llaves de diferentes diámetros.
¿Qué es una pérgola?
Antes de meternos en faena, queremos explicar qué es una pérgola para todos aquellos que no conocen nada de estos elementos. Cuando hablamos de pérgolas, nos estamos refiriendo a una estructura exterior formada por varios pilares verticales que son los encargados de soportar un techo hecho con vigas horizontales.
Las pérgolas destacan por ser elementos muy funcionales que permiten poder disfrutar de esa zona exterior durante mucho más tiempo. Además, son perfectas para organizar reuniones con amigos o familiares. Sin duda, motivos para instalar una en nuestro hogar.
Pasos para instalar una pérgola metálica
Veamos a continuación los pasos que deberíamos seguir para la instalación de una pérgola metálica en nuestro jardín.
Delimitar la zona donde se instalará
Lo primero de todo será delimitar la zona donde queremos instalarla, ya que dependiendo de su medida, así serán los postes y vigas metálicas que debemos adquirir. Todo dependerá del tamaño de nuestro jardín y del espacio que queremos que nos quede libre. Aunque lo más habitual es que tenga forma rectangular o cuadrada, también se podría diseñar circular o con cualquier otra forma.
Cimientos para los postes
Una vez delimitada la zona, el siguiente paso será crear los cimientos donde se instalarán los distintos postes verticales que formarán parte de la estructura. En el caso de que se realice sobre el césped, será recomendable el uso de pies metálicos sobre los que se colocarán los pilares. Estos pies se enterrarán sobre el terreno. Para mayor seguridad, sería interesante el uso de hormigón para su fijación.
Colocación de los pilares
Una vez que tengamos listos los cimientos para los postes, deberemos asegurarnos de que estos tengan la misma longitud. El número de postes podría variar según el tamaño de tu pérgola, pero habitualmente con cuatro sería más que suficiente, uno en cada esquina.
A la hora de colocarlos, lo más recomendable es utilizar un soldador de hilo para unirlos a los pies metálicos instalados en el punto anterior. Una buena soldadura nos garantizará una mayor durabilidad. En el caso de no ser experto en este campo, pide la ayuda de alguien que sí lo sea. En este paso es importante que los pilares estén a plomo, para ello el uso de un nivel es fundamental.
Parte superior de la pérgola
Una vez que nos hayamos asegurado de que los postes están bien colocados, será el momento de empezar con la parte superior. Para ello, empieza colocando unas vigas entre poste y poste, para a continuación colocar postes horizontales a lo largo de toda esa zona exterior. Asegúrate de que estos se sitúan todos a la misma medida para crear una mejor sensación a la vista. Para ello, mide la longitud de la pérgola y divídela entre el número de vigas a colocar.
Pintar la estructura
Una vez montada toda la estructura, será el momento de pintar los diferentes elementos metálicos para conseguir el acabado perfecto.
Ya no tenéis escusa para no poder disfrutar de tu jardín durante mucho más tiempo. Instalar una pérgola metálica puede ser lo que andabas buscando.