Cuidados de los cactus

Una de las plantas que más sociable se ha vuelto en los últimos tiempos son los cactus. De esta forma, las cactáceas, que componen la especie más conocida de las plantas suculentas, y que pueden sobrevivir incluso en condiciones infrahumanas, tienen que adaptarse a un nuevo medio de vida en la ciudad, motivo por el cual debemos tener en cuenta algunas consideraciones muy específicas para darles un mejor nivel de vida.

Por ejemplo, a la hora de cultivar un cactus, debemos tener en cuenta que los mismos se reproducen a través de las semillas que dejan caer, por lo que podemos llegar a adquirirlos o recoger nosotros mismos de los frutos sin demasiados inconvenientes. Sin ir más lejos, y en este caso tras la recolección, lo que tenemos que hacer es extraer las semillas del interior y conservarlas en un tipo de papel que se denomina poroso.

Una vez que las hayamos plantado en un sustrato bien drenado y permeable, y que la planta comience a crecer, el riego y el abono requieren de algunos cuidados también. En este sentido podemos plantear, por caso, que si bien se trata de plantas que necesitan agua, soportan muy bien la falta de líquidos, y de hecho, una humedad demasiado alta podría llevarle a la muerte. Si notas la planta amarilla, en cambio, si debes regarla.

Luego existen condiciones de salud más generales de las plantas que también debemos evaluar, como por ejemplo que pueden afectarlos enfermedades y plagas, como a cualquier ser vivo de su tipo, pero que en el caso concreto de los cactus la mejor herramienta para deshacernos de ellos es la prevención, sobre todo en los hongos, donde conviene fumigarlos un par de veces al año, y que anuncian su llegada al cactus cuando éste presenta una especie de pelusa blanca.

Además, las cochinillas también perjudican a nuestra suculenta, lo que notarás tan pronto comiencen a aparecer algunos bultos de un color pardo. Para curarla, tienes que rasparlos hasta quitarlos del todo, aplicar una solución preparada con agua, jabón blando, y líquido preparado para quemar diluidos, y listo, el cactus estará tan bien como siempre.