Cuidados de la cebolla

Si eres de esas personas que está buscando establecer su propio huerto en su casa, no puedes dejar de tener en cuenta una serie de cuidados que son particulares para cada uno de los ejemplares con los que puedas llegar a contar. En este sentido, una de las plantas más buscadas es la cebolla, de modo que a continuación vamos a repasar algunos de los principales cuidados que debemos brindarles, para asegurarnos de que se encuentren en un gran nivel de vida.

Para comenzar, un aspecto central a tener cuidado cuando cultivamos una planta de cebollas, tiene que ver con el clima. En este sentido, es importante saber que se trata de una especie que necesita de clima templado para poder desarrollarse como debería, especialmente la zona del bulbo, la cual es fundamental para el sabor que tendrá posteriormente el fruto.

El suelo es otro aspecto fundamental en este caso, ya que si el mismo no está bien preparado podría derivar en la muerte de la planta al cabo de pocas semanas. Para asegurarnos de que eso no pase, lo que debemos hacer es buscar, o preparar nosotros mismos, un suelo bien abonado, mediante la utilización de estiércol y no ácido, al que si podemos, debemos agregarle también un poco de fósforo y potasio.

También la siempre se transforma en un punto trascendental a la hora de cultivar cebollas, considerando que depende de la variedad de cebolla que tengas en tus manos, y una ventaja al respecto, es que existen distintos ejemplares de estas plantas, los cuales pueden ser cultivados en cualquier momento del año, de modo que no tendrás que esperar al verano, como sucede con otras.

Por los cuidados una vez establecida la planta, debes estar atento al riego, el cual no debe ser abundante, y prestarle especial atención a las malas hierbas, las cuales siempre conviene quitar de allí. Del mismo modo, cuando vayamos a recogerlas, se le deben doblar los tallos, para que el bulbo engorde y no le salgan flores; y para finalizar, a la hora de la recolección, sabremos que la planta está lista, cuando el bulbo haya alcanzado el tamaño suficiente.