Cuidados del Hisopillo

Una de las plantas más buscadas para los jardines es la clásica denominada Hisopillo. Al respecto de ella sabemos que pertenece al género Satureja y a la familia de las Labiadas, el cual a su vez se conforma por 30 especies de plantas anuales y perennes aromáticas, las que si bien tienen diferentes nombres, suelen ser conocidas en muchos de los casos, más simplemente, como Hisopillos.

En este sentido, y analizando algunos de los principales cuidados que debemos brindarle a los hisopillos, debemos decir que se trata de una planta de tipo anual, la cual puede llegar hasta los 60 o 70 centímetros de altura en el mejor de los casos, y que destaca por sus flores, las cuales suelen aparecer en verano, o al menos en primavera.

Es muy común que esta planta sea utilizada en jardines de hierbas aromáticas y medicinales, ya que de hecho, tiene propiedades carminativas, es decir, que favorece la expulsión de los gases del tubo digestivo, y algunos le atribuyen otras de tipo estimulantes, aunque estas en realidad tampoco se encuentran comprobadas.

Sin embargo, lo que sí se sabe a ciencia cierta, es que el Hisopillo requiere de exposición directa al sol, aunque alejada del viento, ya que sólo de este modo podemos asegurarnos de que sus tallos no se debiliten, y con el correr del tiempo, se rompan. Además, si bien no son plantas exigentes con el suelo, siempre es mejor que éste sea de tipo calcáreo, algo que podemos constatar cuando las trasplantamos, especialmente en el mes de primavera.

Por otro lado, y para finalizar, esta planta es resistente a plagas pero no a enfermedades producidas por hongos. Para evitar tener este problema en particular, recomendamos entonces regar de forma diaria, pero con escasa cantidad de agua, lo que evita que la misma se acumule, la tierra de mantenga húmeda de todos modos, y no debamos preocuparnos por la salud de la planta.

1 Comentario

Comments are closed.