Cuidados para el romero

El romero es muy llamativo gracias a algunas de sus características que lo diferencian de otras plantas, como por ejemplo sus hojas, realmente pequeñas y abundantes, que se encuentran divididas en un borde verde y un centro más blanquecino, además de su pueden llegar hasta los dos metros de altura, y están considerados uno de los mejores arbustos que podemos llegar a tener en el jardín.

Sin embargo, existen también algunos cuidados que a veces no tenemos en cuenta, y que nos dificultan la posibilidad de sacarle provecho tanto como pudiéramos de otro modo, uno de ellos por ejemplo, tiene que ver con el riego, y debemos saber que el romero no se debe regar muy a menudo, no necesita demasiada agua, aunque sí es necesario que esté expuesto a la luz solar por alrededor de seis horas diarias.

Por otro lado, si pensamos en el sustrato que debemos agregarle, debemos decir que se trata de una planta que puede criarse casi en cualquier suelo, aunque tampoco deja de ser ciertos que adquiere un mejor desarrollo en aquellos que son áridos, secos y algo arenosos, adaptándose muy bien a los suelos pobres.

Si pensamos en su reproducción, en cambio, debemos decir que es muy complicada sólo a partir de las semillas, y aunque no se la considera imposible, sí puede llevar una gran cantidad de tiempo. Sobre la floración, en cambio, debemos considerar que sí florece dos veces al año, en la mayoría de los casos, en los meses de primavera y otoño.

Por último, no queríamos dejar de comentarte que, con el aceite esencial que se extrae directamente de las hojas, se prepara alcohol de romero, que se utiliza para prevenir las úlceras, teniendo poderes realmente interesantes en ese sentido, y siendo también utilizada por algunas sociedades para luchar contra la tos y los problemas en el hígado.