Hojas que se vuelven amarillas

Las hojas de las plantas se pueden volver amarillas cuando algo en su desarrollo no va bien. Entre las causas más frecuentes que provocan el amarilleo de las hojas encontramos la luz, los humos, la falta de abono, el calor, la falta de agua, algunas plantas.

Tengamos en cuenta que algunas hojas tienen cierto tono amarillo de manera natural, como es el caso del Croton. También puede pasar que algunas hojas se vuelvan amarillas de manera esporádica cuando esta terminando un ciclo ordinario de vida. En algunos casos sucede que si en el verano se ha regado mucho la tierra queda empobrecida, y si no es abonada con algún fertilizante rico en nitrógeno las hojas se vuelven amarillas y caen.

Otra causa es el exceso de la sal, en este caso el color amarillo puede estar acompañado de manchas marrones. Esto es muy frecuente en especies como las hortensias y las azaleas o en algunas variedades de helechos, que son muy susceptibles a los componentes del agua con las que se riegan.

hojas amarillas

Si notas que tu planta tiene las hojas amarillas será necesario saber las causas antes de tomar alguna medida. Para eso se deberá analizar cada ejemplar en particular. Si no tiene ninguna plaga o enfermedad puede pasar que la planta tenga una insuficiencia de hierro o clorosis.

Cuando una planta carece de hierro aparece la clorosis, o sea, que la planta no tiene la cantidad de clorofila suficiente lo que genera que aparezca una pigmentación amarillenta en las hojas y tallos. Cuando falta manganeso aparece un síntoma similar, solo que en estos casos las hojas además de amarillas aparecen con manchas.

Si quieres corregir la falta de hierro será necesario que se empleen fertilizantes ricos en nitrógeno. En el mercado existe una importante variedad de productos que vuelven a poner las hojas verdes, su absorción es muy efectiva y rápida.

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