Suelos alcalinos, como perjudican a tus plantas

Un suelo alcalino o básico cuenta con un pH o un grado a acidez superior al 7, los expertos en la materia consideran que un suelo alcalino extremo es que que tiene un factor superior a 7,5. Cuando un suelo es alcalino pueden aparecer problemas en las plantas, por un lado se sufrirá de un micro elemento como hierro, magnesano, cobre y zinc y por otro lado las plantas sufrirán de abundancia y saturación de calcio, magnesio, potasio, fósforo y molibdeno.

Dentro de los problemas que presentan las plantas ubicadas en suelos alcalinos es la clorosis férrica, por su deficiencia de hierro, este problema afecta en primer lugar a las hojas jóvenes que se vuelven amarillas hasta que caen. Si el problema no es tratado adecuadamente la carencia de hierro continuará provocando una notada disminución en el crecimiento, en los casos extremos se puede marchitar.

Suelos alcalinos
Fuente: Eddgar Castillo

En las regiones donde el clima es más seco y las lluvias son escasas es normal que los suelos sean alcalinos. Dentro de las zonas con estas características encontramos la Península Ibérica, tanto en las regiones de clima mediterráneo como en donde el clima es de tipo continental mediterráneo.

Unos de los problemas es que en ocasiones se complica saber hasta que punto la alcalinidad del suelo se va a convertir en un problema, ya que además influye la estructura del suelo. Si notas que tus plantas suelen tener las hojas amarillentas es aconsejable realizar un test de pH del suelo o usar alguna planta testigo para evaluar la situación.

Pautas para evitar los daños del suelo alcalino

Se sabe que neutralizar un suelo de tipo alcalino puede ser bastante complicado ya que normalmente es en zonas de aguas calcáreas, lo que ayuda a incrementar el pH del suelo de forma constante. Una buena manera de controlar este problema es abonando el suelo mediante materia orgánica, agregar turba no neutralizada en los primeros 30 centímetros del suelo.