Abono foliar, su uso correcto

El abono foliar es una buena alternativa que se puede aplicar en aquellas plantas que requieran nutrientes. Este tipo de abono se deberá pulverizar sobre las hojas y de esa manera los nutrientes penetrarán rápidamente llegando hasta la savia. La única precaución que se debe tomar es no aplicarlo si está a punto de llover o si hace mucho calor y sol, por riesgo de quemaduras.

Una de las ventajas de este tipo de abono es que se absorbe rápidamente y es metabolizado de manera inmediata, de esta manera los resultados serán efectivos. Los expertos consideran que los abonos foliares deberán ser considerados como un complemento, ya que la principal fuente de alimento de las plantas siempre deberá venir desde las raíces.

Abono foliar
Fuente: Tarjeplanta

Es la solución más apropiada para cuando se busque dar a las plantas micronutrientes (Hierro, Manganeso, Cobre) dado que se necesitan en muy pequeñas cantidades. Si se quiere evitar que las hojas sufran de quemaduras es recomendable respetar las dosis que se indican en el envase, evitar colocar sobre las plantas cuando el sol esté en lo alto.

Como sucede con la mayoría de los abonos, a la hora de utilizar el abono foliar se deben leer detenidamente las recomendaciones e instrucciones que aparecen en el envase, entre ellas las cantidades recomendadas.

Además del abono foliar encontramos otras alternativas para brindarle un mejor cuidado a las plantas. Entre ellos encontramos ácidos húmicos,fertilizantes minerales, fertilizantes orgánicos, fertilizantes de lenta liberación, extracto de algas y muchas opciones más.

Los fertilizantes orgánicos son compost, estiércol, basura fermentada, guano, humus de lombriz, etc. La acción es lenta ya que irá proporcionando nitrógeno a medida que las bacterias lo descomponen.

El denominado ácido húmico viene en presentación líquida y sólida. Los fertilizantes minerales son de rápida acción y estimulan el crecimiento y vigor de las plantas al ser aplicado.