Cómo plantar marihuana y legalmente en España

La marihuana se refiere a las hojas secas, tallos, flores y semillas de la planta Cannabis sativa, uno de los cultivos más antiguos conocidos por la humanidad. El cannabis es la planta más útil con la que se han topado los humanos, ya que pocas plantas se usan para tres propósitos. El ser humano ha cultivado cannabis desde hace miles de años para obtener alimentos, fibras o marihuana. Muchas personas confunden la marihuana y el cáñamo. Aunque pertenecen a la misma especie, Cannabis sativa, no son lo mismo. La principal diferencia radica en los niveles de concentración de los compuestos químicos, denominados cannabinoides, principalmente de tetrahidrocannabinol (THC). El cáñamo tiene 0,3% o menos de THC (el principal compuesto psicoactivo en la planta), mientras que la marihuana contiene más de 0.3% de THC por peso seco.

En la actualidad, España es el tercer país de Europa con mayor consumo de marihuana, por detrás de Portugal y Luxemburgo, según el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías. La última encuesta del Plan Nacional sobre Drogas (PNSD) señala que el número de consumidores de marihuana en España asciende a cerca de un 11% de la población de entre 15 y 65 años, casi tres millones de personas. Plantar semillas de marihuana es la mejor forma de asegurar la pureza y calidad del producto que se está consumiendo. Por este motivo, la mayoría de las personas buscan cultivar la marihuana por su cuenta.

El autocultivo de marihuana es una actividad cada vez más extendida en España. Son muchas las personas que cultivan marihuana para su propio consumo de forma privada, ya que no tiene trascendencia penal ni es sancionable, siempre y cuando el cultivo sea para consumo propio y las plantas no sean visibles por terceras personas. Por este motivo, los cultivadores de marihuana pueden comprar semillas a granel en Elcogollo.es, una de las tiendas online de productos de marihuana más prestigiosas, y plantar semillas de marihuana legalmente, ya sea en interior o exterior.

Guía sobre el cultivo de marihuana en casa

Casi cualquier persona que tenga una casa puede plantar marihuana, incluso si la vivienda no tiene mucho espacio adicional. El cultivo de interior es ideal para aquellas personas que están adentrándose en el universo de la marihuana, ya que permite cultivarla en cualquier época del año y tener un control total sobre el ambiente de cultivo. Además, también es mucho más económico, especialmente si se quiere cultivar solo unas pocas plantas, y privado que cultivar en exterior, algo fundamental para que la actividad sea legal. Hoy en día, las tiendas online especializadas en marihuana venden kits de cultivo interior completos, que traen todos los elementos (armario, semillas, fertilizantes, luces, extracción, macetas, tuberías, sustrato, etc.) necesarios para montar un cultivo interior.

Los primeros pasos deben ser elegir el espacio de cultivo y comprar las semillas. Al diseñar la zona de cultivo, hay que tener en cuenta el espacio para el armario, así como el espacio para luces, ventiladores, conductos y otros equipos. También es necesario espacio para trabajar en las plantas. En cuanto a las semillas, lo ideal es elegir una variedad índica, ya que son plantas más compactas, por lo que será más fácil controlar el tamaño, especialmente a la hora de cultivar en un armario. De hecho, la variedad indica crece aproximadamente la mitad de la altura de la sativa, que puede alcanzar los cuatro metros de altura. La tierra rica en nutrientes es el medio más tradicional y fácil para cultivar marihuana en interior, por lo que es una buena opción para los cultivadores principiantes.

Después de haber plantado las semillas, es hora de hacerlas crecer. La marihuana, como todas las plantas, necesita ciertas condiciones ambientales para crecer.  La humedad (40-70% en la fase vegetativa y no superar el 50% durante la fase de floración), la temperatura (22-28°C en la fase vegetativa y 20-26°C durante la fase de floración), la intensidad de la luz (18 horas de luz al día en la fase vegetativa y 12 horas al día durante la fase de floración) y el flujo de aire (una buena renovación del aire en el espacio de cultivo, ya que hay que sacar el aire caliente y traer aire fresco) son factores que deben controlarse y regularse para mantener la planta en buenas condiciones en sus diferentes fases.

A partir de la octava o novena semana (55-60 días), la marihuana estará lista para la fase de cosecha. Esta fase es esencial, ya que determina el sabor, el aroma, el peso y los efectos de la marihuana. Para la cosecha, muchos cultivadores empiezan quitando las hojas de la planta con unas tijeras de podar, seguidas de los cogollos. El siguiente paso consiste en podar y colgar los cogollos para que se sequen. Este proceso puede tardar entre una semana o dos dependiendo de la humedad y la temperatura. Una vez que los cogollos estén lo suficientemente secos, estarán listos para envasarlos para la cura. Hay que ponerlos en un tarro de cristal o una caja de madera y poner el recipiente en un área oscura y seca. No olvide revistar los recipientes regularmente, abriéndolos al menos una vez al día durante dos semanas.

¿Por qué es legal cultivar marihuana en España?

El cultivo de la planta de cannabis en España, independientemente de su contenido en THC, se encuentra regulado por la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes de las Naciones Unidas, firmada y ratificada por España en 1966, y por la Ley 17/1967. Esta normativa entiende como sustancia psicotrópica cualquiera de las sustancias incluidas en las listas I y II, naturales o sintéticas, anexas a la Convención Única. De esta forma, el cannabis, incluido en la lista I, tiene la consideración de estupefaciente. El artículo 4, párrafo C, de la Convención Única recoge que “la exportación, importación, distribución, comercio, uso y posesión debe limitarse a fines médicos y científicos”.

En 2015, la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana, ​conocida popularmente como Ley Mordaza, ​​amplió las prohibiciones y estableció una serie de sanciones. En el artículo 36, párrafo 19, la Ley de Seguridad Ciudadana señala que es una infracción grave “la ejecución de actos de plantación y cultivo ilícitos de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas en lugares visibles al público, cuando no sean constitutivos de infracción penal”. De esta forma, y teniendo en cuenta el artículo 368 del Código Penal, el cultivo de marihuana es un delito grave, salvo en el caso de que el cultivo se realice en un entorno privado y esté destinado al consumo propio.

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