Consejos para cuidar plantas con bulbos

Las plantas con bulbos son algunas de las más distribuidas en el mercado, y más allá de que las hayamos comprado, o que las heredemos en nuestro jardín de algún antiguo propietario de la casa, es muy probable que no sepamos como cuidarlas. Por eso, si en verdad queremos que sobrevivan y lo hagan además viéndose bonitas, lo que tenemos que hacer es llevar adelante esta serie de consejos.

En primer término, se debe tener en cuenta que las plantas con bulbos son muchas veces recomendadas, y luego queridas por los jardineros, porque suelen crecer con facilidad, no requieren demasiados tratamientos de manutención, adquieren una gran firmeza, y porque se renuevan cada temporada tras el invierno, cada vez más bellas. Sin embargo, fuera de todo ésto, requieren que les estemos encima en casos determinados.

Por ejemplo, uno de los errores con los bulbos, tiene que ver con el momento de elegirlos. Más allá de que uno suela optar por los que se ven más bonitos, la verdad es que conviene apostar a aquellos que se vean más firmes y grandes, porque serán los que menos problemas nos traigan para poder mantenerlos. De hecho, los especialistas consideran que la firmeza del bulbo es un buen indicador de su salud.

Además, es importante verificar que el bulbo que estamos comprando no tenga cicatrices, ni tampoco se haya quebrado en algunas de sus zonas, ya que puede que no florezcan finalmente, y lo mismo sucede en el caso de los que se encuentran muy blandos.

Luego, una vez que los tenemos y nos disponemos a plantarlos, debemos saber que la mayoría de los bulbos se deben plantar en otoño, de ser posible, entre comienzos y mediados de octubre. En general, y salvo contadas excepciones, los bulbos se deben plantar en tierra preparada, a distancias de entre 10 y 20 centímetros de la superficie.