Cultivo de la margarita común

Te daremos algunas pautas para que puedas cultivar la margarita común. Esta planta se caracteriza por tener unas pequeñas flores que crecen de manera espontánea, especialmente en los muros o en las zonas cercanas.

Las semillas de las margaritas se introducen entre las piedras y de ellas va creciendo las plantas. Al crearse una zona con muchas margaritas se produce un gran efecto decorativo muy bonito y llamativo. Con un mínimo esfuerzo se pueden crear jardines verticales de color blanco y verde. Además son unas excelentes plantas para cubrir suelo.

Cultivo de la margarita común

Las flores de la margarita pasan por dos fases teniendo en cuenta sus colores. En primer lugar las flores serán de color blanco y cuando empiezan a madurar empiezan a tomar un color rosáceo. Ambos colores se combinan de una manera decorativa.

En el caso de que crezca alguna mala hierba entre las margaritas lo mejor es eliminarlas. Así no se perderá su valor decorativo. Suele ser habitual que aparezcan ortigas. Lo mejor es quitar las ortigas desde la raíz para evitar que vuelvan a aparecer.

Es una planta de floración asilvestrada con un característico efecto etéreo. De cada una de las flores maduras se puede sacar una semilla. Generalmente gracias al viento esas semillas se propagan de forma natural por los muros de piedras o por los jardines.

Una de las ventajas de esta planta es que no necesita ningún tipo de mantenimiento y una floración muy grande ayudando a generar un estilo rústico bonito.

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