Reproducción del cactus, como realizarla con semillas de forma exitosa

Seguiremos hablando de la manera en que se puede realizar una reproducción del cactus mediante semillas, puntualmente nos referiremos al proceso de siembra.

Lo que deberemos hacer en primer lugar es llenar un recipiente con una mezcla de un centímetro del borde. Para obtener un drenaje correcto y que no se vuelque con el peso se podrá colocar el fondo piedritas y rellenar los intersticios con arena gruesa.

Reproducción del cactus
Fuente: Nick Graspy

Si no se cuenta con piedritas de puede usar puzolana, conocida también como grava volcánica.

Este recipiente deberá colocarse en otro con agua para que pueda absorber el agua por el agujero para el drenaje. Tomarse el tiempo suficiente para que suba hasta la superficie por las capilaridades. Cuando haya absorbido la cantidad de agua suficiente se deberá retirar del recipiente. Cuando drene puede pasar que el nivel del sustrato bajará, entonces colocar más mezcla y volver a repetir la operación del riego por capilaridad.

Después de este procedimiento ya estará listo para sembrar. Esparcir las semillas de la manera más uniforme posible. Si las semillas son muy pequeñas, como las del cactus Kalanchoes se puede ayudar con un papel doblado o una cucharitta dando pequeños golpecitos.

Cuando se hayan esparcido las semillas cubrirlas con una capa delgada de arena de dos o tres milímetros. Cubrir con una tapa de plástico o un plástico transparente. Una buena manera de mantener la humedad del sustrato y no tener que estar regándolo con tanta regularidad. Además ayuda a mantener una temperatura cálida homogénea y evitar las consecuencias de las corrientes de aire.

Recuerda regar las semillas para mantener la humedad sin caer en excesos. Un buen método es regar con un pulverizador la riega, hacerlo de manera pausada. Un mes después realizar unos agujeros en las superficies plásticas para evitar la aparición de hongos. A partir de ese comento comenzar a abrir progresivamente el semillero, sólo bastarán 15 minutos a la semana e ir aumentando con el paso del tiempo. Cada 15 días colocar un fungicida en el riego para evitar los problemas de hongos.