¿Se puede cultivar cáñamo y vender CBD en España?

En España ocurre algo con el cultivo y el consumo del cannabis y sus productos relacionados: la opacidad de la normativa hace difícil que algunas personas sepan si lo que están haciendo es legal o un delito. Por ejemplo, es legal comercializar productos de la planta como el CBD y sus derivados. También se pueden vender semillas y kits para el cultivo del cannabis. Sin embargo, la venta de la planta se considera un delito contra la salud pública. Todo esto, por no entrar en el límite de plantas que se pueden tener para el autoconsumo o el régimen jurídico de los clubes y asociaciones cannábicas, difuso y cambiante según la evolución de la jurisprudencia.

Otro buen ejemplo es el cáñamo. Se trata de un cultivo en expansión y subvencionado por la Unión Europea, pero aún mirado bajo sospecha. A simple vista, se diferencia muy poco de la marihuana: las hojas son iguales y ambos provienen del cannabis sativa.

Sin embargo, a diferencia de la marihuana, el cáñamo no es un estupefaciente, porque su contenido de THC (el principal componente psicoactivo de la marihuana) es nulo. Mientras que plantar marihuana puede conllevar pena de prisión, hacer lo mismo con el cáñamo está subvencionado. Una gran diferencia que obliga a cumplir con ciertas condiciones antes de cultivar cáñamo industrial.

La regulación de los productos de CBD

Esto afecta también a la regulación de los productos elaborados a base de componentes del cannabis, como el CBD. Dulces, bebidas o el mejor aceite CBD se comercializan porque no hay nada ilegal en ello. La razón es que el CBD o cannabidiol, uno de los más de cien cannabinoides de la planta cannabis sativa, carece de los efectos psicoactivos del THC.

Por este motivo, la Organización Mundial de la Salud considera que el CBD no es adictivo ni produce efectos nocivos para la salud. Así lo declaró también el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, al concluir que el CBD extraído de la planta Cannabis sativa no puede calificarse como estupefaciente.

De hecho, hay estudios que demostrarían que el CBD produce efectos medicinales beneficiosos para el tratamiento de diversas enfermedades y patologías. En concreto, sería eficaz como analgésico y antinflamatorio. También aportaría beneficios en el tratamiento de enfermedades como la artritis, la epilepsia o el asma. En la actualidad se siguen desarrollando estudios científicos que permitan conocer el auténtico alcance de las propiedades beneficiosas del CBD.

¿Se puede comprar y vender CBD?

Ahora bien, aunque no sea una sustancia ilegal, para comercializar CBD sigue siendo necesario cumplir una serie de requisitos. En enero de 2019 la Comisión Europea estableció que los alimentos y bebidas con cannabidiol podían considerarse como nuevo alimento, tal y como se explica en este reportaje.

Esto obliga a que la comercialización de productos con derivados de la planta (tallo, flores u hojas), deba contar previamente con una evaluación de seguridad de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) haya evaluado su seguridad y la autorización de la Comisión Europea. De esto se excluyen los derivados que no se consideran nuevos, como los procedentes de las semillas.

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