Todo sobre la agricultura ecológica (Parte II)

Seguiremos hablando de los conceptos básicos y de algunas pautas que se tienen que tener en cuenta para una agricultura ecológica.

Para llevar adelante una agricultura ecológica no se deberán utilizar semillas que hayan modificado genéticamente ni plantas transgénicas. Las plantas transgénicas son modificadas para volverse más resistentes a enfermedades o plagas. Estas manipulaciones que sufren las semillas o plantas podrían llegar a perjudicar el futuro de la agricultura.

Agricultura sostenible

Dentro de este tipo de agricultura se emplean variedades de semillas adaptadas a las condiciones locales pudiendo mejorar los resultados y evitando la desaparición de variedades de plantas.

Para mantener la fertilidad de los suelos se aconseja realizar rotaciones de cultivos evitando la aparición de hongos y plagas.

Los alimentos ecológicos son de mejor calidad, más nutritivos, más sanos y más sabrosos. Los productos no ecológicos son más regulares en su color, forma y tamaño. Si bien son más bonitos en apariencia no tienen tan buen sabor que los cultivados de manera natural.

Un punto clave dentro de la agricultura ecológica es el uso del agua. Es fundamental hacer un uso eficiente y no desperdiciarla. Se aconseja el reutilizamiento de las aguas residuales, otra opción es la desalación de aguas salobres o aguas marinas.

La erosión del suelo y la degradación es uno de los grandes problemas ambientales. Para evitar el problema se deberá labrar poco y cubrir el suelo con un mantillo a base de estiércol y paja. En el caso de los frutales se deberán mantener cubiertas de hierba removiendo de vez en cuando.

Normalmente es necesario labrar la tierra son tempero o sazón, no deberá estar ni demasiado húmeda ni demasiado seca. Cuando el suelo es labrado con poca humedad la estructura se verá muy desmenuzada o terrosa, si se trabaja sobre una superficie muy húmeda suele apelamasarse.

No se deberá labrar por rutina, hacerlo unicamente cuando sea necesario, reduciendo al máximo la cantidad de labores. No se tiene que mezclar horizontes ni voltear totalmente el suelo.

Foto | FLickr