Existen algunas plantas que pueden ser peligrosas para tenerlas en el jardín, especialmente si tenemos niños pequeños o mascotas que pueden tocarlas o ingerirlas. En el artículo de hoy nos referiremos a aquellas especies que es mejor no tenerlas, a pesar de resultar muy bonitas a la vista.
Ricino
Nombre científico Ricinus communis
Se trata de un arbusto con tallo grueso y leñoso, las hojas pueden tener un tono rojo púrpura oscuro. En ocasiones se pueden ver cubiertas con un polvo blanco parecido a la cera. El fruto del ricino tiene forma de globo, se presenta cubierto de abundantes púas que le dan el aspecto erizado. Las semillas de estos frutos son muy tóxicas, por contar con un componente denominado ‘ricina’. Su ingesta, aunque sea en pequeñas cantidades, puede resultar muy peligrosa para el organismo.











