Los secretos de los frutales

Si quieres tener frutas todo el año te aconsejamos colocar en tu jardín diferentes variedades que fructifiquen de forma escalonada, de esta forma podrás disfrutar de las frutas frescas continuamente. Lo importante es mezclar cultivares que tengan una maduración precoz, mediana y tardía para que se pueda prolongar la recolección.

En el caso de que tengas poco espacio puedes elegir árboles injertados sobre patrones enanizantes que te brindarán un árbol con un pequeño porte. El manzano es un árbol que puedes ubicarlo en un espacio muy pequeño obteniendo buenos resultados.

Rotación de los cultivos en tu huerta Normalmente las huertas se encuentran divididas en diferentes parcelas o zonas, qye se denominan eras. Cada una de ellas está destinada a un único cultivo. Lo ideal es ir rotando para no terminar cultivando siempre en el mismo terreno las mismas especies. Mediante la rotación conseguidos dos cosas. En primer lugar evitamos la aparicion de enfermedades y plagas del suelo. Al faltar el huésped los parásitos se irán extinguiendo. Si bien esto es cierto no es un método perfecto ya que las plagas podrán desplazarse de una parcela a la otra y así terminan por resistir muchos años. Otra de las ventajas de realizar rotaciones en la huerta es que las leguminosas tienen la característica de fijar el nitrógeno atmosférico por medio de nódulos en las raíces, dejando disponible un suelo enriquecido para el próximo cultivo. Para obtener buenos resultados después de una rotacion deberás llevar adelante un planing con los meses del año. Anotando todo lo que se va haciendo, como las fechas de siembra y de plantado, problemas y resultados. Estos apuntes te serán de gran utilidad para mejorar tu huerto con el paso de los años. Recuerda consultar con una tabla para conocer la fecha de siebra y de recolección de las diferentes especies. Algunos cultivos se siembran una vez al año pero otras se pueden ir repitiendo para tener todo el año, como la lechuga y los rábanos. A la hora de planificar piensa que la mayoría de las parcelas tendrán que producir dos cosechas anuales. Foto | Flickr

Podrás aprovechar un arco o una pergola para el cultivo de la granadilla, parra, kiwi. Si entre las diferentes especies de árboles tienes que elegir uno solo te aconsejamos que sea uno autofértil, o sea, que se autopolinice a sí mismo.

El suelo ideal para el cultivo de frutales no debe ser ni demasiado arenoso ni demasiado arcilloso, lo ideal es un suelo intermedio. Tiene que ser profundo, que no haya debajo una capa rocosa ni impenetrable. El suelo deberá tener al menos un metro de profundidad hasta que se llegue a las capas más duras.

Para que los árboles frutales de desarrollen de forma óptica deberán ser ricos en materia orgánica y alto contenido de nutrientes minerales como fósforo, potasio, magnesio. El pH ideal es de entre 6 y 7. En el caso de los suelos calizos, con más de 10 por ciento de caliza, se deberán evitar los melocotoneros, nectarinos, perales, aguacate, kiwis cítricos (naranjo, mandarino, limonero, pomelo).

Algunas especies de frutales que son más resistentes a todo tipo de suelos, ellos son el cerezo, el ciruelo, el membrillero, el almendro, el olivo.

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