¿Qué nos dicen las hojas de la poinsettia?

Las poinsettia o más conocidas como las flores de Pascua, son plantas que cogen gran importancia según nos vamos aproximando a la Navidad. Estas plantas destacan por su poder decorativo gracias a que las podemos encontrar en un amplio catálogo de colores. El problema es que es una flor muy sensible que requiere de muchos cuidados para que nos dure en el tiempo. Por suerte, la propia planta es capaz de avisarnos si tiene algún tipo de problema. Es por esto que hoy os queremos hablar de lo que dicen las hojas de la poinsettia, así como una serie de consejos que nos ofrece la asociación de criadores de poinsettia europeos para un mejor cuidado.

Hojas amarillas: exceso de agua

Cuando la planta tiene las hojas amarillas nos está indicando que las raíces de la planta están dañadas. La causa más común es un exceso de agua. Las flores de Pascua suelen tolerar un poco de sequedad, pero no soportan el exceso de agua. Para evitar esta situación, es recomendable regarlas con moderación, evitando anegarlas.

Como regla general, a una poinsettia se le debe administrar una pequeña cantidad de agua a temperatura ambiente cada dos o tres días. La cantidad de agua necesaria depende del tamaño de la planta, aunque la temperatura en la habitación y su ubicación también son importantes.

Para saber si tienes que regarla, te puedes guiar por el estado del sustrato. Si este está seco y la planta no pesa al levantarla, es el momento de regalar. En el caso de que la hayas regado mucho, déjala secar unos días hasta que veas que se haya recuperado. En el caso de que el sustrato esté empapado, la única solución es que la saques de su maceta, enjuagues sus raíces y la trasplantes en un sustrato fresco.

Hojas verdes colgando: aire frío o corrientes de aire

Las corrientes o el aire frío suelen ser causas de la pérdida de hojas de la planta aunque estas estén verdes. Se trata de algo que no tolera, ya que se trata de una planta cálida. Una temperatura por debajo de los 12 grados puede ser suficiente para que la planta muera. Por tanto, nunca debes comprar plantas que hayan estado cerca de corrientes de aire o al aire libre en la floristería o en el centro de jardinería. Debes envolverlas con cuidado antes de llevártelas a casa y desenvolverlas en un lugar cálido.

La oscuridad es otro de los motivos que puede hacer que las hojas se caigan. A las poinsettias les gusta la luz, por tanto, es aconsejable que las coloques en un lugar cálido y soleado. En invierno, la luz solar directa no las dañará. Sin embargo, cuando las hojas comienzan a caer, necesitarás comprar una nueva planta.

Hojas secas y caídas: agua insuficiente

En habitaciones con ambientes secos por la calefacción, temperaturas demasiado altas o luz solar intensa, debes regar las poinsettias con cuidado. Si no reciben suficiente agua, las hojas empezarán a caerse. La planta generalmente se recuperará si le das un poco de agua. La forma más efectiva de hacerlo es que sumerjas las raíces en agua a temperatura ambiente, elimines luego el exceso de agua y vuelvas a colocar la planta en su maceta. Los tallos u hojas secas deben recortarse.

Manchas o puntas marrones

En el caso de que las hojas tengan puntas marrones o estén manchadas, es señal de que le falta nutrientes. No suele ser habitual que ocurra en plantas recién compradas ya que están plantadas en suelo pre-fertilizado. Por este motivo, no es necesario un aporte adicional durante el primer período de floración. Más adelante sí que será recomendable añadir un poco de abono al regarla.

Un consejo: para disfrutar de tus poinsettias durante el mayor tiempo posible, es recomendable que las compres directamente en un vivero o centro de jardinería, donde generalmente reciben una mejor atención y son de una mayor calidad.

¿Cómo soléis cuidar esta planta cuando la tenéis en casa? Animaros y compartir con todos nosotros vuestros comentarios. ¡Os estamos esperando!